«Algunos dicen: dejemos la línea de contacto, esta es rusa y esta es ucraniana. En primer lugar, no habrá tal cosa, tenemos una Constitución basada en la voluntad del pueblo», manifestó el canciller ruso.
Y en segundo lugar, lo que queda de Ucrania también debe liberarse de las leyes racistas. Allí también queda gente que se siente más cómoda incluso hablando ruso, que quiere conservar las tradiciones de sus antepasados educados en la cultura rusa, añadió.
Las causas del conflicto ucraniano, precisó, son la expansión de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), el golpe de Estado en Ucrania y la renuncia del grupo occidental al cumplimiento de los Acuerdos de Minsk.
En junio pasado, Putin declaró que cesaría de inmediato el fuego después de que Ucrania retire sus tropas de las regiones de Donetsk, Lugansk, Jersón y Zaporozhie, territorios que se adhirieron a Rusia en septiembre de 2022 tras celebrar sendos referendos.
Ucrania, agregó el mandatario ruso, debe desistir de su incorporación a la OTAN, llevar a cabo un proceso de desmilitarización y desnazificación, así como acogerse al estatus de país neutral, sin armas nucleares y fuera de bloques militares.
El pasado lunes se cumplieron tres años de la operación militar que Rusia inició para detener los bombardeos ucranianos contra los civiles de Donetsk y Lugansk, regiones que se independizaron de Ucrania en 2014 y se unieron a Rusia en septiembre de 2022.