Marcha por el mundo en las calles de Río de Janeiro. Autor: Getty Images Publicado: 21/09/2017 | 05:21 pm
RÍO DE JANEIRO, junio 20.— Ambientalistas y representantes de entidades de la sociedad civil reclamaron acciones concretas a favor de la preservación del medio ambiente y la especie humana a los mandatarios asistentes a la Cumbre de Río+20, que se inauguró este miércoles al más alto nivel.
Con una gran tela donde se exigían derechos, justicia, equidad y la integridad de la Tierra, unos 50 manifestantes se colocaron cerca de la entrada de delegados de la Conferencia de Naciones Unidas para el Desarrollo Sostenible, con sede en Río de Janeiro, dice PL.
Los ambientalistas destacaron además su decepción con el documento final que aprobaron el martes los negociadores y que comenzó a ser debatido por los mandatarios. El documento puede ahora sufrir modificaciones, lo cual es justamente lo que piden los miembros de las entidades de la sociedad civil.
Para las organizaciones no gubernamentales (ONG) y entidades sociales y civiles, el texto «El futuro que queremos» no tiene claros los objetivos, ni las formas de financiación a los programas para lograr el desarrollo sostenible.
También miles de personas tomaron el centro de Río de Janeiro para manifestarse en defensa de la naturaleza y contra el capitalismo, demandas abanderadas por la Cumbre de los Pueblos que se lleva a cabo en paralelo a la Conferencia de la ONU sobre Desarrollo Sostenible Río+20, dice EFE.
La manifestación forma parte del Día de Movilización Global «en defensa de los bienes comunes y contra la mercantilización de la vida», convocada para coincidir con la apertura de la cita carioca.
Según los organizadores y la policía, unas 50 000 personas se sumaron a la marcha a pesar de la lluvia intermitente que cayó sobre la ciudad brasileña.
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, tuvo a su cargo la inauguración de Río+20 en el centro de convenciones Riocentro, donde alertó sobre los peligros que se ciernen sobre el planeta en materia ambiental.
Subrayó que los países tienen una segunda oportunidad para impulsar el desarrollo sostenible. El mundo está «a contrarreloj. Veinte años después tenemos otra oportunidad. No la desperdiciemos».
La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, planteó, por su parte, mantener un principio de responsabilidades comunes pero diferenciadas en materia de desarrollo sostenible. Sin esto, dijo, no hay consenso posible.