Foot cover de Noticia Autor: Juventud Rebelde Publicado: 03/04/2025 | 11:44 pm
Los reportes diarios de ataques aéreos sobre poblaciones indefensas y decenas de muertos y heridos ya les resultan aburridos. Por eso los estrategas sionistas del crimen despliegan su imaginación creativa en busca de novedosos episodios de sadismo y martirio que sorprendan y atraigan la atención del público.
Al gobierno de la extrema derecha sionista de Benjamín Netanyahu y la fuerza de choque de los colonos ultraortodoxos, invasores y ladrones de tierras palestinas, que le garantizan mayoría parlamentaria, no les importa las posibles críticas o denuncias de genocidio.
No pasa nada. La administración anterior de Biden-Harris y la actual de Trump-Vance le garantizó y sigue ofreciéndole el apoyo incondicional de Estados Unidos, incluso el veto en el Consejo de Seguridad de la ONU, aunque se quede solo en la votación.
Conozco por experiencia la angustia, el pánico, el horror, el miedo que se apodera de cualquiera que despierta con el ruido del flechazo aterrador, del vuelo supersónico rasante, que rompe como un trueno la barrera del sonido y a seguidas el estruendo de la explosión de su carga de explosivos. Lo viví en Beirut junto a otros compatriotas, hombres y mujeres, incluso mi pequeño hijo, desde nuestra llegada en 1978 y durante la genocida invasión de 1982. Las huellas en la memoria son imborrables.
Hace 545 días que se inició el genocidio en Gaza el 7 de octubre de 2023. Desde entonces puedo imaginar, sentir, lo que pueden sufrir hombres, mujeres, ancianos y niños que duermen al abrigo de cualquier rincón, bajo escombros, y al despertar con las atronadoras explosiones nadie ve, ni sabe, a donde ir en busca de salvación.
El sonido aterrador del vuelo a baja altura de un enorme bombardero en la noche penetra hasta los huesos, produce escalofríos, es ensordecedor, paralizante, hasta que escuchas las primeras explosiones, que remueven el sueño, como un temblor de tierra. Te asusta, te estremece… Pero si lo escuchas y lo sientes ¡estás vivo! Entonces corre, busca refugio, recuerda lo que debes hacer...y si ya no tienes a donde ir...calma, si te toca no te vas a enterar… será un fogonazo mortal instantáneo, será tan violento y demoledor que posiblemente te pulverice y te sepulte bajo escombros en fracciones de segundos…
Bajo un bombardeo de noche no hay a dónde ir, en la oscuridad total, puedes chocar, caer, sufrir heridas, fracturas… morir agonizando… Tranquilo, conserva la calma, reza si crees… confía en tu destino, la suerte…
Hoy desperté con la noticia de que hay 39 000 huérfanos en Gaza debido a la guerra. Dan ganas de insultar, gritarlo alto, reclamar «un disparo de nieve, una luz segadora», nunca castigo divino que detenga matanza.
Desde el 7 de octubre de 2023, Israel ha matado a 50 523 palestinos y herido a otros 114 776, la mayoría de los cuales son mujeres y niños, según el Ministerio de Salud palestino en Gaza.
La Franja de Gaza se enfrenta a la mayor crisis de huérfanos de la historia moderna, con 39 384 niños que han perdido a uno o ambos padres desde que comenzó la guerra israelí.
Alrededor de 17 000 de estos niños quedan completamente huérfanos.
Ese solo dato sería suficiente para que se impusiera un alto al fuego inmediato y definitivo. Pero no, no los sucesores del Rey Herodes, que sueñan con derribar la mezquita sagrada de Al Aqsa en Jerusalén y erigir un nuevo templo de Salomón.
Así lo pregonan en sus apelaciones a un presunto derecho divino que pretenden imponer como jurisprudencia válida a toda la Humanidad. Después del Holocausto palestino en pleno desarrollo.
Según el Ministerio de Salud de Gaza, 100 palestinos murieron y otros 138 resultaron heridos en ataques aéreos israelíes en las últimas 24 horas.
Solo desde el 18 de marzo el número de muertos por la agresión israelí (en la última quincena para ser más claro) ha llegado a 1 163, con 2 735 heridos. ¿Es o no es un Genocidio?
La colonización de Palestina con el respaldo político, financiero, militar, diplomático y del masivo aparato de comunicación global al servicio del dominio ideológico es la más brutal muestra de cinismo criminal del sistema que le garantiza legitimidad.