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La salud en manos de la IA

¿Se imaginan que, con una simple foto de su retina, puedan obtener un amplísimo examen médico, sin necesidad de someterse a un conjunto de pruebas que demandan tiempo, consultas y espera?

Autor:

Raciel Guanche Ledesma

 BEIJING, China.— ¿Se imaginan que, con una simple foto de su retina, puedan obtener —en cuestión de minutos— un amplísimo examen médico, sin necesidad de someterse a un conjunto de pruebas que demandan tiempo, consultas y espera? Sería algo así como: llegar a una sala, ubicar tus ojos en un aparato con forma de microscopio, mantenerlos bien abiertos y, en apenas 30 segundos, un potente flash escanea la mirada para detallar el diagnóstico.

En el breve lapsus de tiempo, no sentirás ni un contacto cara a cara, ni la cercanía de un médico. Nada. Solo se trata de ti frente a una máquina programada a nivel de algoritmos, donde la impasible imagen de un fondo de ojo hablará más que mil palabras; e incluso, podrá predecir tempranamente ciertas anomalías de nuestro cuerpo. Todo ese maremágnum de información será enviado en un santiamén como chequeo rutinario al correo electrónico.

Lo que luce distante ya existe y beneficia a cerca de 50 millones de personas en el mundo. La empresa china Airado, líder en el desarrollo de la inteligencia artificial médica, es quien ha apostado con fuerza a la simplificación de procesos diagnósticos. Su dueño y fundador, Zhang Dalea, dice que buscan desarrollar esta herramienta porque cada vez habrá menos médicos y más hospitales tecnológicos.

Lo cierto es que aquí —hasta en la medicina— el contacto humano parece reducirse casi a cero; pero también los tiempos y la traumática barrera del dolor para el paciente quedan suprimidos. Claro que, al final, somos seres desconfiados por naturaleza. No quiero echar en el mismo saco a todos, pero al menos los cubanos —en lo que respecta a diagnósticos médicos— casi siempre buscamos un segundo criterio. Por eso yo, que puse los ojos en la cámara con forma de microscopio, me pregunté luego: ¿cómo confiar solo en una «foto» a tu retina, cuando la misión de evaluar no queda en las manos del hombre, sino en los cálculos de la IA?

La empresa china Airado, líder en el desarrollo de la inteligencia artificial médica. Foto: Raciel Guanche Ledesma

Mis sesgos, tan ilimitados como imprudentes, comenzaron a cambiar de «tono» cuando aprecié que varias personas comparaban resultados médicos recientes con el diagnóstico casi exacto hecho por la inteligencia artificial. La efectividad de Airado es real y supera el 90 por ciento, según explicó el propio dueño de la empresa. Sin embargo, hay algo más interesante, y es la capacidad predictiva de la herramienta para alertar sobre posibles riesgos a la salud en un corto y mediano periodo.

Este constituye, quizá, el mejor ejemplo de cómo se puede potenciar el uso de la inteligencia artificial en beneficio de la gente, y no para acrecentar la autoenajenación y la deshumanización en cada una de sus formas.

Ese debate es hoy inagotable, aunque en China todo sucede tan acelerado, que la IA ya copa con naturalidad cada espacio y coexiste de forma estable con su gente. Desde una miniserie desarrollada a nivel de prompt que consumen millones de usuarios, hasta la simplificación de procesos productivos, así como en el propio diagnóstico de enfermedades, aquí la vida parece haber sido tomada —poco a poco— por esas «máquinas pensantes».

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