Juventud Rebelde - Diario de la Juventud Cubana

La Habana cuenta con el primer Centro de Acogida Urgente para niñas, niños y adolescentes

El objetivo principal del espacio es garantizar un entorno protector y favorecer la reintegración familiar o, cuando corresponda, la adopción

Autor:

Juventud Rebelde

El primer Centro de Acogida Urgente para niñas, niños y adolescentes de Cuba abrió sus puertas en julio último en el municipio habanero de Diez de Octubre, como parte de la implementación de la Ley 178, Código de la Niñez, las Adolescencias y las Juventudes, y la Resolución 62 del Ministerio de Educación.

Según informó el periódico Granma, citado por ACN, la institución funciona como un hogar de tránsito por un período de hasta 30 días para menores en situación de riesgo o abandono. Durante su permanencia, reciben atención sicoemocional, se incorporan de inmediato a escuelas cercanas y cuentan con acompañamiento especializado.

Desde su apertura, 17 infantes y adolescentes han pasado por el centro, de los cuales seis permanecen actualmente, explicó Yarima Rivero Rivera, subdirectora de la institución.

El objetivo principal es garantizar un entorno protector y favorecer la reintegración familiar o, cuando corresponda, la adopción. Para ello, el centro trabaja en coordinación con la Comisión de Atención a las Políticas Sociales de cada territorio.

Un grupo multifactorial, integrado por representantes de Educación, la Fiscalía, Salud, el sistema de atención a menores y organizaciones comunitarias, analiza cada caso y diseña estrategias de reinserción, siempre de acuerdo con el interés superior de niñas, niños y adolescentes, declaró María del Carmen González Risco, subdirectora municipal de Educación.

Foto: Nieves Molina Fleites.

La rutina diaria incluye desayuno, asistencia a clases, entrega de uniformes, apoyo escolar y actividades de acompañamiento. El personal procura crear un ambiente familiar y afectivo, además de garantizar el seguimiento de los menores una vez que egresan de la institución.

Francisca Ibáñez Salgado, trabajadora con una década de experiencia en hogares de acogida, señaló que los primeros días suelen ser los más complejos. Sin embargo, destacó que la paciencia y la ternura permiten que los menores se adapten gradualmente y desarrollen confianza en el equipo.

Por su parte, Moraima Rodríguez, encargada de la cocina, subrayó que el cariño resulta esencial desde el primer momento y consideró necesario ampliar la cantidad de centros de este tipo para atender a menores sin amparo familiar.

La creación de esta modalidad forma parte de un marco legal orientado a fortalecer la protección integral de la infancia y a garantizar alternativas de cuidado institucional y familiar, con el acompañamiento continuo de especialistas.

Estas disposiciones buscan asegurar que la niñez cubana reciba atención adecuada en espacios seguros, capaces de ofrecer bienestar, estabilidad y oportunidades de reintegración en cada hogar de acogida.

Comparte esta noticia

Enviar por E-mail

  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares, ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los que incumplan con las normas de este sitio.