La fusion teniendo como base el flamenco es lo que le ha interesado trabajar en la musica a Pablo Barrera. Autor: Cortesía del entrevistado Publicado: 13/09/2026 | 08:41 pm
Pablo Barrera es un nombre recurrente en el panorama musical contemporáneo cubano, sobre todo asociado al flamenco fusión. Ganador en la categoría de artista novel y también en la categoría de flamenco en el Festival Cuerda Viva de este año, sigue aunando éxitos y gana cada vez más seguidores, no solo en sus redes sociales, sino también en sus presentaciones.
«Mi interés en la música está ligado a mi familia, pues mi mamá es profesora de canto coral y de piano, mi abuela también era profesora de piano y mi abuelo de guitarra, y en mi casa se organizaban descargas y tertulias. No obstante, fue a mis 14, 15 años que establecí una fuerte conexión con la guitarra, hasta la actualidad.
«No poseo estudios académicos, pero aprendí muchísimo de muchos profesores de guitarra y reconozco que fui creciendo en conceptos musicales asociados al instrumento, como también bebí de pianistas y bajistas, por ejemplo, porque me interesó siempre tomar esa energía musical, y transformarla en mí, aunque no haya asistido a clases en una escuela de arte».
Recuerda Pablo que la primera canción que le nació de su guitarra fue Bendita Tu Luz, conocida por la interpretación de Juan Luis Guerra y Maná. «Me aprendí la canción, pero después intenté combinar otros acordes para componer algo nuevo, muy atrevido de mi parte, pero es que ya se despertaba en mí ese deseo creativo propio».

Dirigir algunos de sus videoclips ha sido una experiencia novedosa y que ha sabido aprovechar junto a un grupo de buenos amigos. Foto: Cortesía del entrevistado
No me pidas perdón es el título de la primera canción que compuso el joven artista, «imagínate, algo muy típico de la edad, 17 años. Pero a partir de ahí, de ese primer tema compuesto y grabado en estudio, mi familia empezó a tomarme en serio en el ámbito musical».
Hoy, Pablo Barrera compone la mayoría de las canciones que interpreta, y lo hace desde la fusión marcada de diferentes estilos, con base en el flamenco.
«No recibí clases de canto, aunque sí consejos por parte de mi madre y mis abuelos. Poco a poco encontré mi estilo, pero es que no puedo decir que tuviera la voz ideal para determinado género, por ejemplo. Antes mi voz no era tan grave como ahora, no tenía tanto aire en la voz ni esas fricciones que te distingue con voz rasgada. Tengo los agudos de aquella época en que empecé a cantar, pero trasnoché mucho tiempo atrás y la voz, según se aprende, hay que cuidarla. Cantar a pecho abierto a las 3 de la mañana en el muro del malecón trae sus consecuencias. Por eso mi voz ha mutado tanto.
«Sin embargo, estoy feliz con eso porque mi voz ahora está llena de historias, de noches vividas, una voz ya muy bohemia, y más madura en este momento.
—Trabajar el flamenco desde la fusión te ha motivado...
—No me considero un cantaor o un maestro flamenco. Creo que para eso hay que conocer bastante el mundo del flamenco y todo lo inmenso que es, con la cantidad de palos y demás. Más bien, soy un cantante, y canto flamenco fusionado con pop, con música cubana, usando su sonoridad como base. Me gusta mucho los sonidos de la guitarra en ese género, esa manera de cantar, de sentir del cajón, de las bailaoras. Entonces experimento en esa línea...
—Valiente decisión, porque a la juventud actual le agrada más el reparto, digamos..
—Si supieras...lo elegí también en algún momento. Hay que pasar por todo porque considero que todos los géneros tienen su brillo, su energía. Y si tú aprendes un poquito de cada uno de ellos, de cierta manera puedes después llevar todas esas armas contigo, crear algo y definir una sonoridad. Hay que nutrirse de todo y decantar.
A Pablo le acompaña una banda, conformada por el guitarrista flamenco Gabriel Estrada; un cantaor que toca también el cajón, Eduardo Betancourt y una bailaora, todos del mundo del flamenco. Además, otros músicos en el bajo, la trompeta, el piano y la tumbadora, y dos vocalistas.

Pablo Barrea incluye una bailaora en el formato de la agrupacion que le acompaña. Foto: Cortesía de la entrevistada
Inmerso en la grabación de nuevos temas y de un videoclip, que se sumará a los ya existentes en su canal de Youtube, Pablo adelanta que planea realizar su primer concierto con su agrupación en un teatro, preferiblemente en el del Museo Nacional de Bellas Artes.
«He colaborado con Adrián Berazaín y con JotaBarrios, por ejemplo, pero nunca he estado con mi proyecto en un escenario de ese tipo, sino en espacios más íntimos y exclusivos».
—¿Cuál es el principal desafío que enfrentas ahora?
—Vivimos una realidad un poco complicada para el arte, y poder lograr cosas se hace difícil, aunque no imposible, por eso voy trabajando poco a poco, creciendo ante las adversidades.
—¿Cuál es el mayor miedo que puedas tener ahora mismo?
—Muchos tengo, pero digamos que uno grande es que nadie asista mi concierto en el teatro.
—¿Cuál será siempre tu carta bajo la manga ante cualquier circunstancia?
—La constancia. Eso me da fuerzas para, si me caigo, levantarme. Creo que esa es la carta que tiene que tener cualquier persona que desee lograr algo en su carrera, porque de la constancia sale la disciplina, el enfoque y toda la gratificación por lo que haces».
