Con su empate ante el Chelsea, el Hull City mantiene el invicto en su regreso a la Premier League. Autor: Getty Images Publicado: 14/09/2026 | 12:19 pm
Hay un tigre suelto en la Premier League y no piensa volver a la jaula. El Hull City, recién ascendido tras una década de ausencia, ha completado las cuatro primeras jornadas sin conocer la derrota: dos victorias y dos empates, ocho puntos, tercero en la tabla y la sensación de que nadie les ha regalado nada. El equipo de Sergej Jakirovic no solo compite: muerde. Y lo hace con la voracidad de quien lleva demasiado tiempo lejos de la selva. La última vez que el Hull pisó la máxima categoría fue en 2017. Ahora, nueve años después, vuelve no a sobrevivir, sino a rugir.
El primer zarpazo fue histórico. En la jornada inaugural, en el MKM Stadium, los tigers tumbaron al Manchester United con un 2-0 que retumbó en toda Inglaterra. Los red devils nunca habían perdido en su primer partido de temporada ante un recién ascendido. El Hull rompió esa racha con la paciencia de un depredador: defendió con orden, corrió como si no hubiera mañana y golpeó cuando el gigante se descuidó. La prensa británica habló de «sorpresa», pero en el vestuario local nadie se sorprendió. «Nadie nos ha regalado la Premier League, nos la hemos ganado», dijo Ollie McBurnie tras aquella victoria.
La segunda jornada trajo otro triunfo, esta vez ante el Coventry City, y la tercera un empate sin goles ante el Aston Villa que mantenía la portería invicta. Los números empezaron a acumularse como medallas: el Hull era el único equipo de la Premier que no había encajado gol en las tres primeras fechas. El portero Tzolakis se convirtió en un muro griego en el área, y la defensa, compacta y solidaria, recordaba a esas escuadras modestas que se hacen fuertes desde el barro. La pregunta flotaba en el aire: ¿hasta cuándo aguantaría el tigre sin recibir un solo gol?
La respuesta llegó el sábado 12 de septiembre, en Stamford Bridge, ante el Chelsea de Xabi Alonso. Morgan Rogers adelantó a los blues al minuto 7 y puso fin a 277 minutos de imbatibilidad del Hull. Pero el tigre no se encogió: respondió con un doblete de Mohamed Belloumi en apenas seis minutos, primero aprovechando un error defensivo y luego con un disparo desviado que dejó helado al «Dibu» Martínez. El Chelsea empató al final por medio de João Pedro, pero el Hull tuvo ocasiones para ganarlo. «Es un resultado enorme para nosotros», sentenció Jakirovic. Y lo era: un punto en el oeste de Londres, ante uno de los pesos pesados, vale como una declaración de intenciones.
El tigre ya no es una mascota simpática. Es un depredador que ha aprendido a moverse en la selva de los grandes. Con ocho puntos en cuatro jornadas, el Hull City no solo ha igualado su mejor arranque histórico en la máxima categoría: ha superado todas las expectativas de quienes lo veían como carne de descenso. La Premier League, esa jungla donde los débiles son devorados, tiene un nuevo rey. Y por ahora, el tigre no tiene intención de soltar la corona.
