Cuba, su ejemplo de dignidad, es también patrimonio de una mayoría de las naciones de este planeta. Autor: Osval Publicado: 27/10/2026 | 08:53 pm
Incontenible, Cuba mostró su coraje y dignidad en el plenario de la Asamblea General de la ONU, que comenzó este martes el análisis del proyecto aprobado en 33 oportunidades anteriores. La delegación de este Archipiélago insumiso, encabezada por el canciller Bruno Rodríguez Parrilla, hizo frente a las mentiras del representante de un Estado delincuente pretendiendo ocultar su condición de transgresor de las leyes internacionales, del derecho a la vida y al desarrollo de un pueblo soberano e independiente.
Casi una treintena de intervenciones, en la primera jornada, relataron las vicisitudes a que Estados Unidos somete a todo un pueblo, sin excepción, y se solidarizaron con ese enfrentamiento soberano de casi siete décadas al vecino agresor, cuyo objetivo es doblegarlo, rendirlo, cercenar su independencia.
Este miércoles, escucharemos de seguro los reclamos de ponerle fin al bloqueo y las recrudecidas medidas de asfixia, las denuncias a la extraterritorialidad de una política que también perjudica a terceros, y la justa denuncia de una lista falaz que trata a Cuba como si fuera un Estado que promueve el terrorismo, cuando solo conoce de paz y trabajo.
Confiamos en que la Resolución será aprobada a pesar de las groseras presiones que el Departamento de Estado ha ejercido a todo lo largo y ancho del planeta. Cuba, su ejemplo de dignidad, es también patrimonio de una mayoría de las naciones de este planeta, que saben a ciencia cierta que la Mayor de las Antillas no es una amenaza.
Cuba es la del abrazo solidario con el Sur Global, la que ha enviado médicos y docentes y ha contribuido y continuará haciéndolo, con saberes y voluntad generosa, a la lucha presente donde esas mismas fuerzas que la bloquean, lucran con el caos, mientras esta pequeña tierra caribeña apuesta por el bienestar futuro de la Humanidad.
