La Orden Ejecutiva firmada por Donald Trump el 1ro. de mayo ha recibido el rechazo desde diversas partes del mundo, en especial de los pueblos solidarios, e incluso, Relatores Especiales del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas le han demandado a Estados Unidos el cese de ese bloqueo energético que es violatorio de los derechos humanos del pueblo cubano
El plan de la administración Trump para «tomar a Cuba», tiene el objetivo de estrangular por completo la economía de la nación caribeña, aislándola de manera total del sistema financiero y comercial mundial, llevar al país a una crisis total, provocar el caos y la rendición
La orden también busca restringir el acceso de Cuba al sistema bancario global, imponiendo sanciones secundarias a personas, entidades e instituciones financieras que realicen transacciones con quienes ya están sancionados por sus vínculos con nuestro país
El Centcom anunció la llegada del tercer portaviones estadounidense a Oriente Medio mientras Trump advierte a Irán que «el tiempo se acaba» (¿para quién?)
El problema más doloroso es cómo todo esto se ha traducido en hambre, agravada para los países y las personas más pobres
La historia de la humanidad conoce más de un ejemplo de consecuencias terribles, incluso catastróficas, cuando un megalómano llega al máximo poder político, sobre todo si es de algún país poderoso
Cuando la actual Administración se estrenó en la Casa Blanca, se comentó lo evidente que resultaba la instalación de un Gobierno no solo para los grandes capitalistas, sino que estos tomaban el papel de los políticos
De aprobarse un impeachment, lo que está en agenda si en noviembre los demócratas se apoderan del control de la Cámara de Representantes o del Senado, o de ambos cuerpos del Congreso, el porvenir es bien gris para el republicano.
Marco Rubio lo declaró en enero ante el Senado. Trump desde Miami amenazó