Este fue uno de los carteles enarbolados en el 1ro. de Mayo en Chicago, cuna de la fecha de lucha y celebración de los trabajadores. Autor: Workers.org Publicado: 16/05/2026 | 09:21 pm
Continúan las amenazas de guerra contra Cuba, aumentan los vuelos de espionaje en áreas vecinas a esta Isla que resiste y se mantiene en alerta. Los medios estadounidenses incrementan también las informaciones de estas acciones militares que forman parte de una campaña de amedrentamiento, es parte del acápite de guerra sicológica, en la pretensión de propagar miedo y se incrementen las angustias por el brutal cerco energético. La realidad es que estamos sin combustible…
Dice CNN, de un informe de «fuentes abiertas», que desde el 4 de febrero drones y aeronaves tripuladas han realizado al menos 25 vuelos de vigilancia, y destaca ese análisis que igual actividad realizaron sobre Venezuela en los meses previos al secuestro del presidente Nicolás Maduro, agresión a partir de la cual el inquilino de la Casa Blanca y Marco Rubio impusieron el bloqueo petrolero a Cuba y han provocado una crisis que es rechazada por la mayoría de la ciudadanía estadounidense e incluso por sus legisladores.
En carta abierta dirigida a los secretarios Pete Hegseth (Defensa, o Guerra como prefiere llamarse), Marco Rubio (Departamento de Estado), y de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, 32 legisladores, encabezados por la demócrata Delia Ramírez, representante de Illinois, pidieron también levantar las medidas coercitivas unilaterales.
Algunos senadores republicanos también advirtieron al presidente Trump contraordenar ataques militares contra Cuba, argumentando que las fuerzas armadas estadounidenses ya tienen suficiente con Irán, para abrir otro frente militar en un año de elecciones de medio término, donde los votantes ya muestran su descontento con la guerra en curso en el Oriente Medio. The Hill mencionaba entre los preocupados al líder de la mayoría del Senado, John Thune (Dakota del Sur), y a la presidenta del Comité de Asignaciones del Senado, Susan Collins (Maine) quien dijo un rotundo no a una operación militar contra Cuba.
Pero el dúo belicista está tan obnubilado por sus pretensiones de acabar con la Cuba socialista, y además ganar una guerra que iniciaron junto a Israel el 28 de febrero contra Irán —la que supuestamente solo duraría unas cuatro semanas y ya va por su tercer mes—, que hace caso omiso a lo que ocurre en su propio territorio y se va extendiendo como un fueguito de resistencia en una población cuyas cuentas le aumentan los quebraderos de cabeza de la diaria existencia, con el noviembre electoral a la vista…
Entre esa población también hay segmentos de mayor conciencia pública y humana, y modestamente forma parte de quienes, durante decenas de años, tantos como tiene el bloqueo, y generaciones más jóvenes también involucradas en la lucha, han dicho «manos fuera de Cuba», y ahora denuncian con fuerza los tenebrosos planes actuales.
Un editorial en The Militant apunta: Es necesario que se produzcan protestas en Estados Unidos y en todo el mundo contra las nuevas y asfixiantes sanciones que Washington ha impuesto a Cuba, y para exigir el fin inmediato del bloqueo petrolero impuesto por las autoridades estadounidenses. Estas nuevas medidas intensifican la implacable guerra económica y política de Washington, cuyo objetivo es doblegar al pueblo cubano y derrocar al Gobierno.
En un Estados Unidos donde los trabajadores ya comienzan a celebrar su día el 1ro. de Mayo —y no en el Labor Day que tradicionalmente conmemoran en septiembre—, en las acciones transcurridas en numerosas ciudades este año también tuvo presencia el reclamo a favor de la soberanía del pueblo cubano.
Si la Orden de quien afirma tomará Cuba fue tan artera que sanciona y prohíbe hasta las donaciones, también hay que destacar que ni en EE. UU. ni en el mundo han hecho mella las amenazas a la solidaridad. Mucho menos en Cuba, donde el apretón del dogal y las declaraciones falsas de «Estado fallido» pretenden hacer ver un falso colapso del Gobierno cubano y del pueblo, como aspiran en Washington y en los sectores del negocio anticubano en la Florida.
Todos los días a nuestro correo o a las cuentas en las redes sociales llegan noticias como esta: La Campaña Dominicana de Solidaridad con Cuba solicitó al secretario general de la ONU, António Guterres, intervenir para que el Gobierno de Estados Unidos desista de sus amenazas contra Cuba. «Como amigos de Cuba, de su Gobierno y de su proceso sociopolítico, pero sobre todo como humanistas, nos preocupa que un solo país (Estados Unidos) mantenga contra la Isla un bloqueo que obliga a terceros Estados a no comerciar con la hermana nación, pese al rechazo casi unánime expresado por la Asamblea General de la ONU durante más de 30 años, y también nos preocupa la
lista unilateral de supuestos países terroristas, y nos inquieta el nuevo bloqueo petrolero que busca asfixiar a la Revolución Cubana, «y nos preocupa que, ante la resistencia del pueblo cubano, ahora se le amenace con una intervención militar directa».
Estos son otros ejemplos en defensa del pueblo cubano notificados en la semana que concluye: un llamado desde la comunidad científica uruguaya insta a sus colegas de Estados Unidos a solidarizarse hoy con Cuba, pues «nadie en su sano juicio puede pensar que Cuba representa una amenaza para la seguridad de Estados Unidos», y les recuerda que la parte estadounidense se beneficia con el «acceso a inmunoterapias innovadoras y de bajo costo desarrolladas en Cuba, como la vacuna
CIMAvax-EGF para el cáncer de pulmón».
En la Casa del Pueblo de Roma, ubicada en el corazón de los barrios obreros de Quarticciolo y Centocelle, de la capital italiana, fue escenario esta semana del evento Cuba no está sola, y desde París organizaciones políticas y sindicales, asociaciones de solidaridad, cubanos residentes en Francia, y parlamentarios a nivel nacional y europeo, abordaron en esta capital nuevas acciones de respaldo a la Isla para los próximos días y semanas.
Mientras, el Movimiento Argentino de Solidaridad con Cuba recauda fondos para kits solares como parte de la campaña Estamos con Cuba y, al mismo tiempo, convocan a una movilización masiva y un banderazo en el Obelisco porteño para denunciar el impacto de la guerra económica ejercida contra el pueblo cubano.
Son gotas de amor que proceden de todas partes y pueden llenar el océano de la resistencia y la esperanza de nuestro pueblo. Dejen respirar a Cuba, dice los hermanos solidarios. Si nos dejan, podrán ver cuán sanos son nuestros pulmones y qué bien respiramos en paz y trabajo.
