Residentes del estado de Maine en EE. UU. salieron a la calle para protestar tras la muerte de Johan Sebastián Guerrero Durán. Autor: cablenoticias TV Publicado: 15/07/2026 | 11:27 am
MAINE, EE. UU., julio 14.— Cientos de personas protestaron en Maine el martes por la muerte de un colombiano a manos de un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), mientras las autoridades federales parecían cambiar su versión sobre el hecho.
El Departamento de Seguridad Nacional indicó que un agente del ICE, «temiendo por la seguridad pública», mató a tiros al hombre el lunes en Biddeford mientras los agentes vigilaban la vivienda de una persona que creían que estaba en el país de manera ilegal y que tenía una orden final de expulsión del país.
El departamento señaló en una publicación en X que, cuando el ICE intentó detener el vehículo conducido por alguien que salía de la vivienda, este intentó huir y el agente disparó su arma.
Eso representa un cambio respecto a cómo el senador de Maine, Angus King, describió el encuentro horas antes, cuando afirmó que el secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, le dijo que el agente abrió fuego después de que el hombre intentó atropellarlo. King indicó que Mullin también le comentó que los agentes intentaban ejecutar una orden de arresto, pero no contra el hombre que recibió los disparos.
El conductor era Johan Sebastián Durán Guerrero, un colombiano de 26 años, informó la embajada de Colombia a The Associated Press en un comunicado.
Manifestantes se reunieron el martes afuera de un centro de detención del ICE en Scarborough, justo costa arriba desde Biddeford. «Estas personas son asesinos y deben irse de nuestro estado ahora», declaró el organizador Todd Chretien a los asistentes, entre ellos algunos que sostenían carteles que decían «No más asesinatos» y «Pongan fin a este terror».
El tiroteo de Durán Guerrero fue la segunda vez en una semana que el ICE utiliza fuerza letal y, al menos, la novena muerte en circunstancias similares desde que el presidente Donald Trump inició su ofensiva contra la inmigración.
Los agentes involucrados en el tiroteo en Biddeford, que está a unos 24 kilómetros (15 millas) al suroeste de Portland, no tenían cámaras corporales, lo que deja abiertas muchas incógnitas sobre lo ocurrido. Entre ellas están a qué distancia estaba el agente del vehículo cuando abrió fuego, si los agentes le ordenaron el alto a Durán Guerrero y por qué el ICE cree que la víctima puso al público en peligro.
«Siempre estamos evaluando nuestros procedimientos para mantener a nuestros agentes seguros y a los criminales fuera de nuestras calles. No divulgaremos ni discutiremos tácticas de las fuerzas del orden», indicó un portavoz del ICE en un comunicado.
El Departamento de Seguridad Nacional, que supervisa al ICE, no ha respondido a un correo electrónico en el que se solicitaba claridad sobre el suceso.
La otra senadora de Maine, la republicana Susan Collins, dijo que Mullin le informó que la Oficina del Inspector General del Departamento de Seguridad Nacional investiga el caso en cooperación con el FBI.
Fotografías mostraron agujeros de bala en el parabrisas del automóvil.
La fiscalía general de Maine, que también investiga el caso, señaló que las declaraciones iniciales sugieren que el conductor intentaba huir en dirección al agente, cuyo nombre no ha sido revelado y que fue puesto en licencia.
Un video de una cámara de seguridad de un negocio cercano, obtenido por The Associated Press, muestra un automóvil blanco acercándose lentamente a una intersección antes de dar varias vueltas. Una SUV de las fuerzas del orden le bloquea el paso y dos agentes abren la puerta del conductor y sacan a rastras un cuerpo inerte.
No queda claro en el video cuándo se efectuaron los disparos.
Daniel Boucher contó que miró por la ventana de su apartamento en el tercer piso después de escuchar un sonido de «pop, pop, pop» antes de ver al conductor. «Tenía la cara ensangrentada. Tenía la cabeza ensangrentada», relató Boucher, con la voz quebrada. «Escuché claramente a la víctima decir: “Intenté detenerme”».
La semana pasada en Texas, un agente del ICE mató a tiros a Lorenzo Salgado Araujo, de 52 años, un mexicano residente de Houston, después de que agentes federales que conducían vehículos sin identificación lo persiguieran mientras él llevaba a su cuadrilla de construcción a un lugar de trabajo.
Los dos tiroteos ocurren en medio del impulso del gobierno de Trump por llevar a cabo su agenda de deportaciones masivas. Durante cinco días a finales de junio, el ICE arrestó a más de 10 000 personas.
Las cifras indican que, aunque el gobierno ya no está tomando medidas enérgicas contra ciudades individuales, los arrestos se están disparando. Las redadas fueron ampliamente condenadas el invierno pasado tras las muertes de Alex Pretti y Renee Good en Minnesota, dijo AP
El hombre que recibió el disparo era un ciudadano colombiano de 26 años, Joan Sebastian Guerrero, autorizado para trabajar en EE. UU. y con número de Seguro Social.«Un hombre de 26 años llegó a Maine para vivir y trabajar, y ahora su familia llora su muerte tras un incidente en el que estuvo involucrado el ICE. Esto es devastador, indignante e inaceptable. Sus seres queridos merecen respuestas y el público merece un relato completo y transparente de lo sucedido», escribieron las organizaciones en un comunicado conjunto.El senador Angus King, en el programa «Anderson Cooper 360» de la CNN, dijo que la investigación debía arrojar: «¿Cuáles fueron los hechos? ¿Realmente intentó este... joven atropellar a un agente del ICE o corría el riesgo de atropellar a otras personas en la calle? ¿Existía una expectativa razonable de daño físico o de necesidad de fuerza letal que justificara este tiroteo?».Según informes, el ICE, tras estos tiroteos mortales, y ha instruido internamente a sus agentes para que suspendan temporalmente las detenciones de tráfico, aunque la agencia no confirmó públicamente la directriz.Fuentes confirmaron a NewsNation, que dichas detenciones se interrumpirían temporalmente a nivel nacional.Otros medios informaron que el ICE ha ordenado a los agentes pausar la mayoría de las detenciones de tráfico, dejando abierta la posibilidad de realizar paradas a ciertos tipos de infractores.Sin embargo, el ICE se negó a confirmar lo que supondría un cambio significativo en sus tácticas para llevar a cabo detenciones.«Evaluamos constantemente nuestros procedimientos para garantizar la seguridad de nuestros agentes y mantener a los delincuentes fuera de las calles. No divulgaremos ni discutiremos tácticas policiales», declaró el ICE en un comunicado.
