A los pingüinos de las Islas Islas Heard y McDonald 10 por ciento de aranceles recíprocos. Autor: AFP Publicado: 03/04/2025 | 11:37 pm
Muchas han sido las reacciones ante las tarifas anunciadas por Donald Trump a casi todo el mundo, y se esperan respuestas, pero uno de los efectos más inmediatos se dio en su propio terreno, cuando las acciones estadounidenses experimentan las mayores caídas dentro de lo que medios noticiosos llamaron una liquidación global en las Bolsas de valores.
Los inversionistas están preocupados por el riesgo de una recesión derivado de los brotes inflacionarios que puede causar la imposición masiva de gravámenes de aduana, dijo France 24, y agregó «que la Bolsa de Nueva York registre pérdidas de hasta un 5 por ciento en una sola jornada es un suceso casi reservado para muy pocas ocasiones: la declaratoria de una pandemia mundial, un rumor de recesión mundial en el seno de Wall Street o el inicio de una guerra comercial global». Y esta última es la puerta que Trump abrió el miércoles con su larga lista de tarifas.
Se habla de pérdidas dramáticas en un Wall Street que ya estaba resentido, el índice Nasdaq tecnológico bajó en casi un 6 por ciento, el Dow Jones de Industriales y el Standard & Poor’s alrededor de un 5 por ciento, y por aquello de que cuando Estados Unidos estornuda el resfriado llega a muchos más, también los mercados europeos y asiáticos sufrieron.
En la gran paradoja de la movida trumpiana, resulta que el dólar y las acciones estadounidenses fueron de los más afectados. Algo que no pocos economistas le venían advirtiendo a la nueva administración, pues se avecinan precios aún más altos de los que ya estaban pagando los consumidores y los temores de una recesión se acrecienta.
En verdad, la economía mundial todavía mostraba fragilidad acumulada en la época de la COVID, y el empujón de ahora la pone en shock, pues dicen los expertos que los inversionistas han abandonado los activos de riesgo en busca de otras más seguras como el oro.
Entre los muchos artículos, comentarios y noticias sobre los efectos inmediatos de los «aranceles recíprocos», tomamos al azar el de CNN donde se informa: «Despidos relacionados con aranceles afectan a cinco plantas automotrices estadounidenses que abastecen a fábricas en Canadá y México», referido a que Stellanis «pausó la producción» en algunas de sus plantas de ensamblaje de automóviles en México y Canadá y como resultado 900 trabajadores estadounidenses también serán despedidos temporalmente. En aguas revueltas, todos pescan, pero los trabajadores siempre son los daños colaterales…
«Esto se puede poner mucho más feo», decía análisis en POLITICO.com. Y por ahí andan casi todos los tiros, es decir, los comentarios de los medios mundiales.
DW buscó quién está y quién no en la larga lista de los «aranceles recíprocos» y señaló la ausencia de Rusia, Bielorrusia, Corea del Norte y Cuba, con la explicación «ya enfrentan sanciones que «impiden cualquier comercio significativo», según dijo la Casa Blanca.
Y hace una discreta mofa de la lista que incluye aranceles del 10 por ciento a territorios pequeños y no independientes entre ellos las Islas Heard y McDonald, archipiélago autónomo de Australia, en la región subantártica, declarado Patrimonio Natural de la Humanidad, que no está habitado por humanos ni registra actividad económica, pero alberga a una gran cantidad de pingüinos.
Todavía habrá mucho de lo que hablar, porque el señor que habita por ahora la Casa Blanca se está convirtiendo cada vez más en un vecino indeseable.
La revista The Economist le ha dedicado la portada a Trump, con una imagen del presidente estadounidense aislando a su país del resto del mundo. El título: «El día de la ruina», hace sarcasmo al grandilocuente «Día de la Liberación» como le llamó Trump. El mensaje de la publicación en la red X es claro, directo y contundente:
«Donald Trump ha cometido el error económico más profundo, dañino e innecesario de la era moderna. Casi todo lo que dijo —sobre historia, economía y tecnicismos comerciales— fue un completo engaño».