El pueblo de Viñales rindió tributo a Juventino Torres, uno de Los Malagones. Autor: ACN Publicado: 21/09/2017 | 05:24 pm
MONCADA, Viñales, Pinar del Río.— Juventino Torres Véliz, el Jovo, como le conocían de muchacho, siempre rememoró los hechos como si volviera a vivir aquellos días, en los que tenían la tremenda responsabilidad que les había encomendado Fidel: «Si ustedes triunfan habrá milicia en Cuba».
Vestido de bravura de hombre, «guapo» como siempre lo recuerdan, Juventino no titubeó: «Que no se escape nadie; disparen, que aquí estoy yo para cuidarles las espaldas». Y atraparon al ex cabo Lara y a sus secuaces, quienes sembraron muerte y miedo, alzados en las montañas pinareñas.
Juventino formó parte de esa docena de campesinos vueltabajeros fundadores de las milicias en Cuba; era uno de los 12 malagones, bautizados por ese número histórico que acompaña a la contienda revolucionaria: los 12 hombres que acompañaron a Céspedes e igual cantidad que se reunió con Fidel luego del desembarco del Granma.
A Juventino nunca lo asustó la sierra, porque conocía como nadie el secreto de la montaña; escudriñó sus intimidades a tal punto que sirvió de guía en los estudios de la zona realizados por Antonio Núñez Jiménez.
Siempre fue un hombre de campo y como guajiro al fin regresó a la tierra. Sendas ofrendas florales del líder histórico de la Revolución, Fidel Castro, y del General de Ejército Raúl Castro, acompañaron el cortejo fúnebre desde el pueblo de Viñales hasta el Memorial a Los Malagones, en Moncada, emplazamiento donde descansan los restos de ocho de sus compañeros de lucha.
En el último adiós lo escoltaron los malagones Juan Paz Camacho, Hilario Fernández Martínez y Cruz Camacho Ríos, y a ellos se sumaron decenas de pinareños, autoridades del territorio, familiares y combatientes de la Revolución, quienes presenciaron los honores rendidos al eterno miliciano por la Unidad de Ceremonias del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas Revolucionarias.