A pesar de las limitaciones materiales, el personal de Salud en Holguín refuerza acciones de atención al Programa de Atención Materno Infantil (PAMI). Autor: Juan Pablo Carreras/ACN Publicado: 24/04/2026 | 04:38 pm
Holguín.- En este mes de abril, dedicado a la Pediatría, la provincia consigue ubicarse entre las cuatro mejores del país en cuanto a mortalidad infantil, al registrar 5,98 fallecidos por cada mil nacidos vivos. La cifra, aunque favorable, aún no alcanza los niveles previos a la pandemia de COVID-19.
El análisis, sin embargo, no puede quedarse en la superficie. Cuando se compara el comportamiento de territorios con volúmenes similares de nacimientos, Holguín destaca aún más.
Así lo explicó el doctor en Ciencias Alberto Rubén Piriz Assa, jefe de la sección Materno Infantil en la Dirección Provincial de Salud, quien precisó que otras provincias con tasas más bajas también presentan una cantidad significativamente menor de partos.
Hasta mediados de abril, el territorio acumulaba 2006 nacimientos, lo que representa un incremento de 304 con respecto al mismo período del año anterior.
En ese contexto, se reportan 12 fallecimientos en menores de un año, dos más que en 2025, una realidad que obliga a mirar con detenimiento las causas detrás de cada caso.
De esas muertes, seis ocurrieron fuera de la provincia. Pero más allá de la localización, hay elementos que preocupan: cuatro de los niños fallecidos eran hijos de madres adolescentes, incluida una de apenas 16 años. El dato, lejos de ser frío, apunta a una problemática que rebasa el ámbito sanitario y se instala en la sociedad.
A ello se suman factores de riesgo presentes en el entorno familiar. Dos de los decesos ocurrieron en los propios hogares, uno de ellos en Moa, vinculado al colecho, práctica reiteradamente señalada por especialistas debido al peligro que representa para los lactantes.
Dormir con el bebé en la misma cama, o en condiciones similares, continúa siendo una de las principales causas de accidentes domésticos en esta etapa de la vida.
También la broncoaspiración aparece entre los eventos asociados, un problema que —según evidencia internacional— puede reducirse significativamente mediante una adecuada lactancia materna.
El escenario se complejiza al observar el universo de embarazadas. Al cierre del 18 de abril, Holguín registraba 3260 gestantes, de las cuales 624 eran menores de 18 años, lo que equivale al 21 por ciento.
La cifra reafirma la urgencia de fortalecer el programa de prevención del embarazo en la adolescencia, concebido como una responsabilidad compartida entre familia, escuela e instituciones.
Los especialistas insisten en que la maternidad en edades tempranas no solo implica riesgos biológicos, sino también limitaciones en la preparación emocional y social para asumir la crianza.
Diversos estudios sitúan entre los 20 y 35 años —con un punto medio ideal alrededor de los 25— el rango más favorable para un embarazo planificado.
Municipios como Cacocum mantienen históricamente altos niveles de fecundidad adolescente, aunque la problemática se extiende hoy a territorios como Cueto, Frank País, Sagua de Tánamo, Gibara, Rafael Freyre y Calixto García, donde se articulan acciones conjuntas entre el sector de la Salud y otros actores sociales.
En ese esfuerzo, también intervienen instituciones como la Fiscalía, especialmente en la atención a situaciones que constituyen delitos, como las relaciones sexuales con menores de 12 años o los casos de transmisión de infecciones de transmisión sexual en adolescentes por parte de adultos.
