No nos podemos desanimar, a pesar de los comentarios de buena y mala fe, dijo Pérez Castañeda. Autor: Hugo García Publicado: 05/06/2026 | 03:27 pm
MATANZAS.— La central termoeléctrica Antonio Guiteras volvió a parar en la medianoche de este viernes, a causa de salideros de agua en la caldera, una afectación recurrente desde hace mucho tiempo. Pese a los contratiempos, allí apreciamos una elevada disposición y sentido de pertenencia.
El Doctor en Ciencias Román Pérez Castañeda, director de la unidad matancera, señaló que entre sus trabajadores no hay cansancio ante cualquier tarea, pese a la situación tan difícil.
«Desafortunadamente hemos tenido reiteradas averías, pero no se puede culpar a los trabajadores, ni por mala operación, ni por trabajos de baja calidad, ha sido el resultado de la explotación continúa por mucho tiempo de la caldera, que en estos momentos de manera acelerada hay una zona que está siendo dañada», expresó a este diario Pérez Castañeda.
«Tenemos que averiguar bien cuál es la causa, estamos viendo el daño cómo ocurre, pero tenemos que intensificar la búsqueda y el por qué se produce ese tipo de fallo; atacar la causa y resolver definitivamente el problema», subrayó a JR.
Destacó el director que en el último arranque los trabajadores no se movieron de la planta, permanecieron en sus puestos sin ir a sus casas, lo que habla mucho de la disposición y sentido de pertenencia.
«Es un problema técnico que con ciencia y trabajo lo resolveremos, eso es lo que estamos haciendo, aumentar los métodos de control y buscar las causas, porque ahora mismo la causa de esta parada no la sabemos», reiteró.
«Para este tipo de fallos, en los tubos de la caldera contamos con profesionales, obreros y técnicos, además de equipamiento como el medidor de espesor, equipos de ultrasonido, microscopios, los cuales permiten realizar un estudio más abarcador de los daños.
«Con los medios que contamos podemos investigar el estado de los tubos y, ya de hecho, se hizo y tenemos resultados con formularios que indican cuáles son las zonas más dañadas y las que más atención debemos prestarles», añadió Pérez Castañeda.
Además, confirmó que deben darle alrededor de 36 horas de enfriamiento, hasta mañana sábado al mediodía, para después entrar a la caldera y localizar la avería, diseñar cómo repararla, con control de calidad y prueba hidráulica.
