Juventud Rebelde - Diario de la Juventud Cubana

Personas con capacidad de doblar la lengua son más creativas y tienden a resolver situaciones complejas, según sicólogos

El movimiento en cuestión exige una gran precisión muscular y una rapidísima comunicación entre la corteza cerebral y la boca

Autor:

Juventud Rebelde

MADRID, septiembre 16.― Muchos han intentado doblar la lengua en forma de trébol frente al espejo, pero no todos lo consiguen. Lo que siempre ha parecido una simple curiosidad genética, ha captado la atención de la sicología y la neurociencia.

Tras investigar este fenómeno a fondo, expertos europeos han llegado a la conclusión de que esta habilidad puede tener una conexión directa con nuestra forma de pensar y de actuar. Los genetistas Olavo Siqueira, Samuel Nogueira y Betânia Loures señalaron en entrevista a medios de prensa en España que existen dos piezas fundamentales para entender por qué algunas personas logran este gesto y otras no. Según la información analizada por estos expertos, la clave reside en los siguientes elementos.

Coordinación muscular: La lengua es un conjunto de músculos complejos que requieren un control motor fino para adoptar formas específicas. Biomecánica y espacio oral: El tamaño del paladar y el espacio disponible dentro de la boca influyen en la libertad de movimiento del órgano lingual. Flexibilidad anatómica: Las variaciones naturales en los tejidos y la estructura de la cavidad oral facilitan o dificultan la ejecución del movimiento.

El movimiento en cuestión exige una gran precisión muscular y una rapidísima comunicación entre la corteza cerebral y la boca. Los estudios sobre el comportamiento humano demuestran que las personas capaces de realizar este pliegue suelen dar respuestas mucho más ágiles a la hora de enfrentarse a problemas complicados.

En el día a día, algunos especialistas han detectado que estas personas comparten unos rasgos de conducta muy definidos. Destacan por tener una curiosidad insaciable, un pensamiento muy flexible y una enorme facilidad para adaptarse a los cambios bruscos. Además suelen ser individuos detallistas que analizan todo con mucha profundidad y muestran bastante confianza para desenvolverse en entornos públicos o sociales.

La herencia familiar juega a favor en la mayoría de los casos, pero los especialistas aclaran que la constancia también cuenta. La asombrosa plasticidad de nuestro cerebro permite que a base de repetición durante la infancia se puedan crear las conexiones necesarias para acabar dominando el movimiento. De hecho, los terapeutas del lenguaje confirman que entrenar esta destreza puede mejorar nuestra coordinación.

Los profesionales avisan de que esta habilidad no sirve como un test de inteligencia definitivo, ni para medir el talento de nadie. La personalidad humana depende de un sinfín de factores educativos y biológicos que no se pueden resumir en un simple movimiento muscular, reseñó el diario AS Latino. Se trata simplemente de una pista interesante sobre nuestra conducta que nos ayuda a entender un poco mejor cómo funciona nuestro cuerpo.

Comparte esta noticia

Enviar por E-mail

  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares, ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los que incumplan con las normas de este sitio.