Los grupos que respaldan la carta exigieron una votación inmediata sobre la resolución de poderes de guerra respecto a Cuba. Autor: Tomada de X Publicado: 15/09/2026 | 05:13 pm
Washington, septiembre 15.— Esta semana, decenas de grupos estadounidenses, defensores de diversas causas, instaron a los líderes demócratas de la Cámara de Representantes a forzar una votación sobre una resolución de poderes de guerra ya existente, destinada a poner fin a la agresión no autorizada del presidente Donald Trump contra Cuba, incluida la letal política de bloqueo petrolero «de facto» impuesta por su administración.
«Cuba atraviesa una catástrofe económica y humanitaria provocada por el hombre, causada en gran medida por decisiones políticas deliberadas de Estados Unidos», afirmaron 45 organizaciones en una carta fechada el 9 de septiembre dirigida al líder de la minoría de la Cámara, Hakeem Jeffries (demócrata por Nueva York), y a los miembros de mayor rango de los comités de Asuntos Exteriores y de Reglas, Gregory Meeks (demócrata por Nueva York) y Jim McGovern (demócrata por Massachusetts).
«Desde enero de 2026, la administración Trump ha impuesto un bloqueo petrolero que ha privado a la isla de casi todas las importaciones de combustible; solo se ha permitido atracar a un único buque cisterna en los últimos siete meses, además de realizarse ventas menores por parte de EE. UU. que resultan totalmente insuficientes para sostener la economía y los servicios básicos del país», continúa la carta.
Ascienden a 45 grupos religiosos, de política exterior y de derechos humanos, los que piden a la dirección demócrata que deje de dilatar el proceso y vote la Resolución de Poderes de Guerra para poner fin al bloqueo de combustible a Cuba, los cuales subrayaron que las consecuencias han sido devastadoras y de gran alcance, y la crisis se agrava
«Cuba ha sufrido al menos seis colapsos de la red eléctrica nacional este año; en ocasiones, más de 9 millones de personas se han quedado sin electricidad, con apagones que se prolongaron más de 20 horas en gran parte del país. La escasez de combustible ha paralizado el transporte, interrumpido el suministro de alimentos y agua, y llevado a un sistema de salud universal, otrora reconocido, al borde del colapso y a la necesidad de racionar la atención médica», dicen en la misiva.
Los grupos que respaldan la carta «entre ellos American Friends Service Committee, Center for Economic and Policy Research, Demand Progress, Indivisible, National Nurses United, Pax Christi USA, RootsAction, United Church of Christ y Win Without War— exigieron una votación inmediata sobre la resolución de poderes de guerra respecto a Cuba (H.Con.Res. 106), presentada por la representante Nydia Velázquez (demócrata por Nueva York).
Esta resolución privilegiada —que puede someterse a votación sin la aprobación del presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson (republicano por Luisiana)— ordenaría la retirada de las fuerzas armadas estadounidenses de cualquier hostilidad dentro o contra Cuba, a falta de autorización del Congreso, destacaron commondreams.org, y antiwar.com, medios que se hicieron eco de la demanda.
La medida apunta al bloqueo petrolero «de facto» de Estados Unidos contra Cuba; sus defensores argumentan que dicha acción equivale a hostilidades no autorizadas contra la isla.
La resolución de la legisladora Nydia Velázquez surgió en un contexto de creciente agresividad de la administración Trump hacia Cuba, que incluye amenazas de atacar o incluso invadir la isla, medidas de asfixia económica —como este cerco petrolero y el bloqueo vigente desde hace décadas, que ha provocado incluso la muerte de bebés y personas enfermas.
La agresión económica letal e ilegal de Trump y su secretario de Estado, Marco Rubio, se ha intensificado en los meses recientes, imponiendo sanciones a empresas estatales y funcionarios cubanos, como parte de una escalada del bloqueo que dura décadas y que ahora «justifican» con la mentira de Rubio en su obsesión fallida contra la nación caribeña que Cuba patrocina «una vasta red subversiva en Estados Unidos», que según las declaraciones mentirosas de Rubio tiene como objetivo «identificar, cultivar y radicalizar a subversivos, operando principalmente bajo el pretexto de intercambio educativo o cultural».
