Organizar todo eso puede convertirse en un proyecto creativo que, además, agregue mucho encanto a los espacios de las niñas de casa
Existe un fenómeno curioso que ocurre en los cuartos de las niñas: los accesorios del cabello se multiplican misteriosamente y, al mismo tiempo, nunca están donde deben cuando más se necesitan. Las felpitas aparecen en cualquier lugar, los ganchos se pierden por arte de magia, y los lazos otro tanto. La buena noticia es que organizar todo eso puede convertirse en un proyecto creativo que, además, le agregue mucho encanto al espacio.
Una de las ideas más sencillas es transformar una percha común en un organizador de presillas, pellizcos y lazos. Se forra con una tela bonita, se añaden tiras verticales donde se insertan los accesorios, y el resultado es tan bonito que puede colgarse en la pared y formar parte de la decoración.
Si prefieres algo más elaborado, un marco de cuadro pintado con cintas tensadas horizontalmente en su interior resuelve el problema de los ganchos y lazos de un solo golpe, y además funciona como pieza decorativa.
Para las más pequeñas, hay dos ideas que roban el corazón: una nubecita blanca con cintas de colores colgando como lluvia de arcoíris, donde cada tira sostiene sus ganchos, hebillas y cintillos; y una carita de niña con melena de estambre grueso, donde cada pieza se va enganchando directamente en el pelo, convirtiéndose ellos mismos en parte de la decoración.
También una muñeca de tela con trenzas largas de hilo y bolsillitos en el vestido puede guardar los accesorios más pequeños con toda la gracia del mundo.
Lo que hace especiales a todas estas propuestas es que, de pronto, ordenar se convierte en algo divertido. Cuando cada accesorio tiene un lugar bonito donde vivir, mantenerlo ahí resulta mucho más fácil, para las niñas… y para las mamás también.
Recuerda que en Así de Fácil solo te proponemos, la versión final va por ti. Te espero la próxima semana para seguir convirtiendo juntos una simple idea en una gran solución.







