Las elecciones de medio mandato de este martes fueron un duro golpe para el Partido Republicano Autor: infobae Publicado: 04/11/2026 | 02:15 pm
WASHINGTON, noviembre 4.- Las elecciones de medio mandato de este martes fueron, como se esperaba, un duro golpe para el Partido Republicano y básicamente un contundente rechazo a las políticas del presidente Donald Trump, quien ha reconocido el peso de la guerra en Irán en la derrota que le infligió el electorado al concederle el control del Congreso a los demócratas, además de importantes gobernaciones, incluso, en territorios tradicionalmente conservadores.
Pese a que ha sido una «muerte anunciada» por las encuestas y las reiteradas expresiones de rechazo al quehacer de Trump con el repunte que su gestión ha ocasionado en el alto costo de la vida, este dijo hallarse «algo sorprendido» y reiteró que usará el poder de veto para contrarrestar el dominio demócrata en el legislativo, aunque está claro que enfrentará serios escollos en los dos años que le quedan de gestión.
El Partido Demócrata alcanzó un entorno de 55 escaños en el Senado -necesitaba 51 para consolidar su poder- mientras arrasaba en la Cámara de Representantes, lo que el rotativo The Hill consideró como un desenlace «sorprendente» , tomando en cuenta que este ha sido el ciclo electoral de mitad de mandato más costoso del que se tiene registro.
Aunque a las 3:00 a. m. (hora del Este) aún seguían llegando resultados, Decision Desk HQ (DDHQ) proyectaba que los demócratas obtendrían 258 escaños en la Cámara de Representantes y 55 en el Senado, además de arrebatar a los republicanos varias gobernaciones en todo el país, confirmó el rotativo, que destacó la pérdida por los republicanos del escaño del senador John Cornyn en Texas frente al demócrata James Talarico, mientras el gobernador de ese estado, Greg Abbott (republicano), reconocía su derrota en la contienda por la reelección ante la demócrata Gina Hinojosa.
Estas dos victorias demócratas representan los primeros triunfos del partido a nivel estatal en Texas en décadas, remarcó The Hill, lo que marca el fin del dominio republicano a nivel estatal en ese territorio, a pesar de que el partido había rediseñado los distritos electorales para obtener ventaja en las contiendas para la Cámara de Representantes.
La ola azul también pareció arrasar en la legislatura estatal, arrebatando a los republicanos cargos que habían ocupado durante mucho tiempo, incluidos los de contralor estatal y comisionado de ferrocarriles de Texas.
Elon Musk sufrió un revés tras realizar grandes inversiones en todo el país, especialmente allí. El capital aportado por Musk fue crucial para los republicanos, ya que su ventaja en la recaudación de fondos constituyó un punto positivo para el partido en un contexto electoral de mitad de mandato, por lo demás, sumamente difícil.
Sin embargo, esos recursos no fueron suficientes para resistir los cambios políticos sísmicos en Texas, un estado que no ha elegido a un gobernador demócrata desde 1990 ni a un senador demócrata desde 1988.
A pesar de contar con el respaldo de Trump y de recibir múltiples visitas tanto del expresidente como del vicepresidente Vance, el multimillonario Vivek Ramaswamy perdió la contienda por la gobernación de Ohio tras invertir millones de su propio bolsillo en la carrera por la gobernación, pues no logró superar a Amy Acton, quien ahora se encamina a convertirse en la primera representante del Partido Demócrata en ocupar el cargo en aproximadamente 15 años.
También llamó la atención la derrota del senador Roger Marshall (republicano por Kansas) frente al demócrata Adam Hamilton, y un duro golpe para los republicanos que sirvió como recordatorio de que la calidad de los candidatos sigue siendo un factor determinante independientemente del estado, estimó el análisis.
En Maine, la senadora titular Susan Collins —quien ocupaba el cargo desde hace cinco mandatos— fue derrotada por el demócrata Troy Jackson.
En la cámara alta y en los resultados en general influyeron precisamente esas victorias demócratas y las obtenidas en otros estados como Michigan, Carolina del Sur, Carolina del Norte, Iowa y Kansas.
Ello ofrece un triunfo contundente al Partido Demócrata, que había sufrido derrotas dolorosas en las últimas elecciones presidenciales, y le brinda una oportunidad real de entorpecer lo que queda de mandato de Trump quien, aunque ahora diga lo contrario, previó este fracaso, razón por la cual impulsó planes de redistribución de distritos electorales en todo el país, cuya ejecución finalmente fue rechazada.
