Una MOAB, preparada para una prueba en el Centro de Armamento de la Fuerza Aérea en Eglin, el 11 de marzo de 2003. Autor: Archivo de JR Publicado: 16/10/2026 | 11:02 pm
Washington, octubre 16.— El ejército estadounidense ha elaborado nuevos planes de ataque contra Irán que contemplan el posible uso de la bomba GBU-43/B, conocida como «Massive Ordnance Air Blast Bomb» (MOAB) —apodada la «madre de todas las bombas»—, según un informe de la CNN.
La MOAB es la bomba no nuclear más potente del arsenal estadounidense y solo se ha empleado en una ocasión: durante un ataque contra una aldea en la provincia afgana de Nangarhar, en 2017. Estados Unidos afirmó que el ataque acabó con la vida de decenas de combatientes de ISIS-K; por su parte, el gobierno afgano de entonces —respaldado por EE. UU. — sostuvo que no hubo víctimas civiles, ya que los habitantes habían evacuado la zona debido a la ocupación de ISIS.
Sin embargo, tras su regreso, los residentes han tenido que lidiar con las consecuencias medioambientales y los daños provocados por el ataque, que destruyó cerca de 30 viviendas civiles.
La MOAB tiene una longitud de unos 30 pies (aprox. 9 metros) y, debido a su tamaño, debe ser lanzada desde un avión de carga C-130 cerca del objetivo previsto; esto significa que cualquier ataque con una MOAB contra Irán quedaría expuesto a las defensas aéreas iraníes, dijo antiwar.com.
El informe de la CNN señala que, entre los posibles objetivos para la MOAB, se encuentra la infraestructura energética de Irán. Una fuente indicó al medio que el presidente Trump ordenó al ejército desarrollar planes de ataque adicionales contra objetivos iraníes —incluyendo «gran parte de la infraestructura energética»— que contemplan el posible uso de una MOAB.
Otro objetivo potencial es la montaña «Pickaxe» (pico de pico), conocida en Irán como Kolang Kouh. Estados Unidos e Israel han alegado que podría haber actividad nuclear bajo dicha montaña; acusaciones que han sido negadas por las autoridades iraníes.
El problema de un ataque con una bomba MOAB es que está diseñada para una explosión masiva en la superficie, no para penetrar bajo tierra, a diferencia de la GBU-57 Massive Ordnance Penetrator (MOP) —una bomba diseñada para destruir búnkeres que Estados Unidos lanzó contra instalaciones nucleares iraníes en junio de 2025—, la cual es más pesada que la MOAB pero contiene menos carga explosiva.
Fuentes consultadas por la CNN señalaron que un posible ataque con una MOAB podría tener más bien un carácter de operación psicológica. «Lamentablemente, el presidente de Estados Unidos se ha colocado en una situación en la que se ve casi obligado a actuar y, al no contar con el armamento diseñado para penetrar a ese nivel hay que considerar los efectos psicológicos, para los cuales la MOAB resulta muy adecuada», comentó a dicho medio una fuente familiarizada con la planificación.
Cualquier ataque con una MOAB podría provocar un número devastador de víctimas civiles, dado que la bomba tiene la capacidad de destruir nueve manzanas urbanas.
Según el informe de la CNN, algunos funcionarios estadounidenses han advertido que el lanzamiento de esta bomba masiva difícilmente lograría forzar la capitulación de Irán o alcanzar una victoria militar estratégica.
