El Representante Permanente de Cuba en la ONU denunció la agenda desestabilizadora de EE. UU. contra la Mayor de las Antillas. Foto: @SoberonGuzman/X Autor: Juventud Rebelde Publicado: 16/10/2026 | 02:27 pm
NACIONES UNIDAS, octubre 16.— Ernesto Soberón Guzmán, representante permanente de Cuba ante las Naciones Unidas, denunció este viernes la organización de un evento estadounidense contra la Isla en la sede de la Organización, previsto para el 19 de octubre, y advirtió que forma parte de una escalada de hostigamiento político y diplomático destinada a debilitar el respaldo internacional a la resolución cubana contra el bloqueo, que será examinada los días 27 y 28 de octubre.
En declaraciones a la prensa acreditada ante Naciones Unidas, Soberón calificó la iniciativa de Washington como una maniobra de motivación política que pretende utilizar las instalaciones de la ONU para promover una narrativa hostil contra un Estado miembro soberano.
El diplomático denunció que Estados Unidos intenta desplazar la atención del debate sobre el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto a Cuba hacia una confrontación política, mientras incrementa las sanciones y ejerce presiones directas sobre otros Gobiernos para modificar sus posiciones ante la próxima votación.
Un evento organizado para atacar a Cuba desde la propia sede de Naciones Unidas
Soberón informó que la Misión Permanente de Estados Unidos ha convocado para el lunes 19 de octubre un evento denominado Cuba Libre, cuya organización y contenido cuestionó por considerar que constituyen una utilización de las instalaciones de Naciones Unidas para promover objetivos políticos de Washington contra Cuba.
El representante cubano mostró ante los periodistas una copia de la invitación y de la nota conceptual de la actividad, documentos que, según explicó, llegaron a manos de la delegación cubana pese a que esta no fue invitada.
Cuestionó particularmente el carácter cerrado del encuentro, la decisión de mantener en secreto los nombres de los panelistas, la participación de prensa seleccionada y la imposibilidad de que los asistentes intervengan o expresen opiniones.
«¿Cuál es la razón de tanto secretismo?», preguntó Soberón, al cuestionar por qué los organizadores no identifican anticipadamente a las personas que participarán en el evento.
El diplomático sostuvo que se pretende producir un espectáculo mediático en el que los organizadores controlen las intervenciones y la difusión de sus mensajes, sin propiciar un intercambio abierto de criterios.
Denuncia del uso de la ONU para promover agendas políticas contra Estados soberanos
El representante permanente cubano advirtió que la iniciativa estadounidense contradice, a juicio de su delegación, los principios que deben regir la utilización de las instalaciones de Naciones Unidas.
En particular, hizo referencia a la instrucción administrativa ST/AI/2019/4, relativa al uso de las instalaciones de la Organización, y sostuvo que los eventos celebrados en ellas deben ser compatibles con los propósitos y principios de la Carta de la ONU.
Soberón también cuestionó el doble rasero de Washington, al señalar que Estados Unidos acumula contribuciones pendientes al presupuesto ordinario de Naciones Unidas, mientras destina recursos públicos a organizar actividades que, según denunció, no guardan relación con la agenda oficial de la Organización.
Subrayó que, mientras promueve un encuentro contra Cuba, Washington pretende eludir la discusión del tema específicamente dedicado al país en la Asamblea General: la necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos.
Presiones directas sobre Jefes de Estado y de Gobierno para modificar sus votos
Uno de los principales elementos de la denuncia fue la intensificación de las presiones diplomáticas estadounidenses sobre países que tradicionalmente respaldan la resolución cubana contra el bloqueo.
Soberón afirmó que el secretario de Estado, Marco Rubio, se ha comunicado directamente con Jefes de Estado y de Gobierno para intentar modificar las posiciones de sus respectivos países ante la próxima votación.
El representante cubano caracterizó estas gestiones como una campaña de intimidación y coerción política, destinada a interferir en decisiones soberanas de los Estados miembros de Naciones Unidas.
Aseguró que el evento del 19 de octubre no constituye una iniciativa aislada, sino parte de una ofensiva más amplia que incluye presiones bilaterales, hostigamiento diplomático y acciones comunicacionales destinadas a reducir el apoyo al proyecto de resolución cubano.
Soberón recuerda el impacto del cerco energético y las nuevas sanciones
Durante su comparecencia, el diplomático también denunció las consecuencias de las medidas estadounidenses contra el suministro de combustible y el comercio exterior de Cuba.
Recordó que, el 29 de enero de 2026, el Presidente estadounidense firmó una orden ejecutiva que contempla medidas contra países que suministren petróleo a Cuba, y atribuyó a esa política la drástica reducción de los envíos de combustible hacia la Isla.
Según las cifras expuestas por Soberón, Cuba solo habría recibido un petrolero procedente de Rusia, como ayuda humanitaria, durante los últimos diez meses.
Denunció, además, que aproximadamente 7 000 contenedores con destino a Cuba permanecen en puertos internacionales, debido a la negativa de compañías navieras a transportarlos por temor a las sanciones estadounidenses.
El representante cubano vinculó estas dificultades con las disposiciones adoptadas por Washington el 1 de mayo de 2026, que, según explicó, amplían las amenazas de sanciones contra empresas y países que mantienen relaciones comerciales con Cuba.
Soberón reprochó que los organizadores del encuentro estadounidense no pretendan abordar estas consecuencias sobre la economía y las condiciones de vida de la población cubana.
Cuba rechaza la intimidación y llama a respaldar la resolución contra el bloqueo
El diplomático afirmó que el propósito de Washington es desviar la atención internacional del rechazo al bloqueo y debilitar el respaldo diplomático a la resolución que Cuba presentará ante la Asamblea General.
Enfatizó que el Gobierno cubano no modificará sus posiciones como consecuencia de esas presiones y exhortó a los Estados miembros a defender los principios de la Carta de Naciones Unidas, rechazar la coerción política y ejercer soberanamente su derecho al voto.
Soberón señaló que el impacto del bloqueo sobre la población cubana ha alcanzado este año niveles sin precedentes y reiteró que la cuestión central que debe abordar la comunidad internacional es el cumplimiento de las reiteradas resoluciones de la Asamblea General que reclaman poner fin a esa política.
