El mandatario dialogó con niños de las instituciones visitadas. Autor: Estudios Revolución Publicado: 27/08/2026 | 12:08 am
En Cuba, cerca de 1 500 000 niños y adolescentes asistirán a las aulas cuando comience, este 1ro. de septiembre, el nuevo curso escolar de la enseñanza general. Así lo informó en la mañana de este miércoles la ministra de Educación, Naima Ariatne Trujillo Barreto.
Las declaraciones de la titular tuvieron lugar desde la escuela primaria Cepero Bonilla, ubicada en el consejo popular Víbora, en el capitalino municipio de Diez de Octubre, luego de concluida la visita a esa institución educacional del Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez.
«Comienza el curso el día 1ro., de hecho, ya comenzó, porque ya nuestros trabajadores se han incorporado desde esta semana», comentó a los reporteros Trujillo Barreto, quien destacó que muchos de los profesionales «no han tenido muchas vacaciones tratando, como siempre hacemos los maestros, de acondicionar lo mejor posible las instalaciones».
En cada institución educativa —afirmó la Ministra— se hará el recibimiento a los nuevos que ingresan, a sus familias, y a los estudiantes que continúan. Además, hizo énfasis en que el nuevo curso —concebido, dijo, para que «todos los actores sociales y económicos nos involucremos»— llevará en sí «mucha flexibilidad, mucha respuesta individualizada», sin descuidar el proyecto institucional y de grupo.
En las circunstancias actuales —reflexionó— la respuesta de cada nivel educativo, de cada institución, de cada territorio, de cada grupo y de cada niño y adolescente necesitarán un nivel de diferenciación que incluye muchísimas variantes.
En la misma línea de razonamiento detalló que habrá doble sesión, con determinadas características donde sea posible; y que, «para complementar la vida educativa, habrá otros programas con participación juvenil, del barrio, de nuestros propios profesionales; porque puede ser que en la mañana tienes en tu grupo clases, y luego hay alguna cosa que complementa la formación con determinados proyectos».
Entre los proyectos innovadores, la titular mencionó, a modo de ejemplo, la interacción con estudiantes universitarios apasionados con la informática y la Inteligencia Artificial, o con otro que le gusta cantar, o el deporte: «Es decir, estamos tratando de que pueda haber una vida de complemento, pero en cada lugar hay que tomar las decisiones en correspondencia con las condiciones que se tienen».
La Ministra de Educación compartió la observación de que, tomando como punto de partida el recorrido realizado por la Isla, «vimos muy comprometidos a nuestros profesionales a todos los niveles», así como a otras fuerzas y actores presentes en todos los escenarios. Hizo hincapié en el valor de una respuesta que no sea solo para el inicio (de esta etapa docente), sino que pueda hacerse sostenible.
Ahora hay que evaluarlo todo —expresó— «ahora tenemos que ser muy rigurosos en el seguimiento». Lo expresó en alusión a los educandos que se encuentren más alejados de las instituciones, y que por tal motivo llevan respuestas más específicas y más complejas.
Ningún hijo sin amparo
La mañana de este miércoles motivó reflexiones y emociones mientras tenía lugar el recorrido del Jefe de Estado por el área donde está enclavada la escuela primaria Cepero Bonilla: es un consejo popular donde también hay hogares de niños sin amparo familiar, y un centro de acogimiento urgente, modalidad de cuidado que ha nacido a partir del reciente Código de la Niñez, Adolescencias y Juventudes.
El recorrido de Díaz-Canel —quien visitó las instituciones educativas acompañado del vice primer ministro Eduardo Martínez Díaz, de la titular de Educación, y de otros dirigentes—, tuvo como primer punto el hogar de niños sin cuidado parental Víbora II.
Allí, el Presidente cubano se interesó por cómo transcurre la vida de los pequeños; por cómo se articulan los actores económicos con el funcionamiento de esa casa; y por cómo transcurren los momentos docentes y vacacionales de los niños y adolescentes.
No lejos, el siguiente lugar visitado fue el hogar para lactantes Víbora I. Allí el mandatario preguntó por los niños. Y sobre quienes trabajan —una decena—, expresó que las personas que allí despliegan su labor «tienen el corazón en medio del pecho». Lo dijo porque hace falta mucha sensibilidad y limpieza de alma para proteger la vida de seres tan indefensos y necesitados de amor.
Luego, en el itinerario, correspondió el turno a la escuela Cepero Bonilla. Y finalmente el mandatario llegó hasta el hogar de acogimiento urgente, ese espacio pensado para que niños, niñas, adolescentes o jóvenes que se encuentran en alguna situación de vulnerabilidad extrema sean protegidos con rapidez mientras los especialistas definen una estrategia de atención diferenciada.
Desde ese nuevo espacio de acogimiento —que es una suerte de tránsito—, los menores pueden ir a un hogar, o al seno de alguna familia, o de algún ser querido que decida adoptar la responsabilidad parental. Para todos los menores, el nuevo curso escolar y el valor que entraña aprender es fortuna común.
Este miércoles, mientras Díaz-Canel recorría el consejo popular Víbora, donde hay más de una institución vital para la dignidad humana, una verdad quedaba en pie mientras podían verse cunitas, mesas, sillas, juguetes o mochilas nuevas —que esperan ser estrenadas en el nuevo curso escolar—: Cuba en Revolución no abandona a uno solo de sus hijos.
