Para Chueyeexiong, la experiencia en Cuba ha sido, sobre todo, una aventura de relaciones humanas Autor: Cortesía de la Universidad de Cienfuegos Publicado: 06/07/2026 | 08:49 pm
CIENFUEGOS.— «Me gustaría aprender nuevas lenguas. También conocer las culturas, religiones y tradiciones de diferentes países», dice Chueyeexiong Yengdalavong, con el recuerdo aún nítido de su llegada a Cuba, hace unos años.
Es el único estudiante extranjero que se gradúa este 2026 en la Universidad de Cienfuegos Carlos Rafael Rodríguez, y con la licenciatura en Español-Literatura en las manos, su historia parece un viaje en dos direcciones: hacia el mundo y hacia él mismo.
Cuando era estudiante en Laos, su pasión por la lengua española y la literatura ya le señalaban un camino. Todos saben que no es fácil dejar atrás la familia, los amigos, la rutina; pero él lo hizo con la ilusión de construir otra vida desde las palabras.
«Cuando llegué a Cuba, esperaba encontrar un ambiente académico estimulante y la oportunidad de mejorar mis habilidades lingüísticas», explica con calma, mientras sus ojos se encienden de nuevo cuando recuerda ese primer día.
«Desde entonces, he crecido enormemente, tanto en lo académico como en lo personal. He hecho amigos de diversas nacionalidades y he aprendido a adaptarme a las nuevas situaciones, lo que ha ampliado mi perspectiva sobre el mundo».
No necesita adornar su relato. La verdad está en cómo se levanta cada mañana, en cómo se esmera en las clases, en cómo se siente parte de un grupo que ya no es solo de estudio, sino de vida.
Para Chueyeexiong, la experiencia en Cuba ha sido, sobre todo, una aventura de relaciones humanas. «He aprendido a valorar la amistad, la solidaridad y la diversidad cultural. Aunque la formación académica es importante, las conexiones personales han sido fundamentales para mi crecimiento y desarrollo».
Habla seguro, como si ya hubiera probado en su propio cuerpo que el mundo no solo se entiende con libros, sino con miradas, con silencios compartidos, con platos de comida que se ofrecen en momentos difíciles.
En su recorrido, ha destacado las diferencias entre el sistema educativo de Laos y el de la Universidad de Cienfuegos. «En Laos tiende a ser más tradicional, con un enfoque en la memorización y la enseñanza unidireccional. En cambio, aquí se fomenta un aprendizaje más participativo, donde se valora la discusión crítica y el análisis. Esto me ha permitido desarrollar un pensamiento más independiente y creativo».
Su llegada a a la Mayor de las Antillas sin saber español marcó un desafío inicial, que no siempre fue visible para los ojos de los demás. «Al principio fue difícil, pero he avanzado significativamente gracias a las clases intensivas y la práctica diaria con mis compañeros y profesores. La inmersión en un entorno hispanohablante me ha ayudado a mejorar mi fluidez y comprensión del idioma, y ahora me siento mucho más cómodo al comunicarme».
Recuerda que los profesores lo enseñaron desde la pronunciación inicial, y por eso, cuando habla, lo hace con una voz que ya no es solo la de un estudiante, sino la de alguien que ha encontrado otro idioma para ser él mismo.
El joven también ha enfrentado dificultades en el acceso a recursos tecnológicos, especialmente computadoras, debido a limitaciones económicas y disponibilidad de equipos que afectan de manera directa la educación superior cubana.
«Para resolverlo, he buscado apoyo en mis compañeros, utilizado bibliotecas universitarias y me he adaptado a las herramientas que tengo a mano, como el uso de dispositivos móviles para acceder a información y recursos en línea».
Hoy, al mirar hacia el futuro, Chueyeexiong se proyecta trabajando en una empresa de viajes, «donde pueda ejercer su gusto por visitar otros sitios y su vocación de ser guía turístico», asegura.
Su mensaje para los jóvenes laosianos que desean estudiar en otro país, dice, es el de seguir sus sueños con determinación, no tener miedo de salir de su zona de confort y ser pacientes, amar su carrera y alejarse del miedo para conocer nuevas experiencias.
«Estudiar en un país como Cuba es una experiencia satisfactoria que amplía los horizontes. Aquí encontré un hogar, donde los profesores y amigos son amables contigo y siempre te apoyan, sin dejarte atrás».
En su graduación, Chueyeexiong celebra un camino de superación, aprendizaje y amistad. Su historia hace reflexionar, como tantas otras en esta universidad, que las palabras no solo sirven para estudiar, sino para conectar jóvenes de todos los continentes.
