Barrio Productivo tiene como propósito impulsar producciones y servicios desde el ámbito comunitario para contribuir a satisfacer necesidades locales, especialmente relacionadas con la alimentación. Autor: Yudaisis Moreno Benítez Publicado: 07/05/2026 | 11:41 pm
En medio de los desafíos económicos y sociales que enfrenta el país, el fortalecimiento de la participación popular desde las comunidades vuelve a colocarse en el centro de las prioridades nacionales.
Con esa premisa fue presentado este jueves, en el Salón Baraguá del Capitolio Nacional, el movimiento popular participativo Mi barrio por la Patria, una iniciativa concebida para ampliar los espacios de participación ciudadana y acompañar el perfeccionamiento de los órganos del Poder Popular a través de la construcción colectiva.
En comparecencia ante la prensa, Ana María Mari Machado, vicepresidenta de la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP) y del Consejo de Estado, destacó que el movimiento surge en un momento en que se precisa fortalecer la unidad y la capacidad de transformación desde los barrios y comunidades. «Solo la inteligencia colectiva y la unidad de nuestro pueblo nos harán salir de estas difíciles condiciones», afirmó.
Explicó que la iniciativa acompañará «en una nueva etapa el ejercicio de gobierno en la calle y de democracia socialista», con el propósito de impulsar transformaciones concretas en los territorios.
Asimismo, señaló que el movimiento fortalece el legado del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, principal artífice del Poder Popular, en el año de su centenario, y se inserta, además, en las conmemoraciones por el aniversario 50 de la creación de esto órganos.
En ese sentido, recordó palabras pronunciadas por el Presidente cubano, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, el pasado 24 de febrero, durante el acto por los 50 años del Poder Popular:
«Hace medio siglo echamos a andar una idea profunda, la cual consiste en que el poder, para ser legítimo, debe nacer del barrio, del consejo popular, de la cuadra y de la comunidad».
Mari Machado subrayó que el escenario actual demanda desarrollar un movimiento participativo en la comunidad y en el barrio «como espacios fundamentales para mantener y fortalecer las conquistas de la Revolución».
El movimiento tiene como objetivo promover acciones en función de las prioridades del país, con la participación de organizaciones políticas, de masas y sociales, junto a los diferentes actores del sistema del Poder Popular, las administraciones locales y la población.
«Movilizar todo el arsenal que hay en cada barrio para poder mejorar la calidad de vida de la población y enfrentar los desafíos que impone el contexto actual», expresó la Vicepresidenta del legislativo cubano, quien precisó que la iniciativa se estructura en tres frentes fundamentales: Barrio Seguro, Barrio Participativo y Barrio Productivo.
Barrio Seguro busca promover la participación de la población en las tareas de preparación para la defensa de la Patria, la seguridad y la protección del entorno comunitario. También contribuirá al enfrentamiento al delito, las ilegalidades y la corrupción, a partir de una participación consciente de la ciudadanía.
Por su parte, Barrio Participativo, concebido como el más amplio de los tres frentes, pretende involucrar directamente a la comunidad en la transformación de su entorno. Entre sus objetivos se encuentran ampliar las vías de participación popular y potenciar la atención a personas en situación de vulnerabilidad.
Del mismo modo, Barrio Productivo tiene como propósito impulsar producciones y servicios desde el ámbito comunitario para contribuir a satisfacer necesidades locales, especialmente relacionadas con la alimentación. Además, busca articular a los diferentes actores económicos presentes en cada territorio.
«Cada lugar debe crear sus propias fórmulas de participación para crear soluciones en pos del bienestar común. Que no quede nadie fuera que tenga algo por aportar», enfatizó Mari Machado.
En el encuentro trascendió que son responsables de la implementación de la iniciativa los presidentes de consejos populares y delegados de la circunscripción y demás factores de la base, apoyados en los mecanismos de participación y control popular existentes en las comunidades.
«Tenemos el deber social de acompañarnos entre todos», afirmó. Finalmente, señaló que las personas que hoy no estudian ni trabajan tienen la posibilidad de incorporarse al trabajo socialmente útil mediante las acciones impulsadas por el movimiento.
