La imagen que Stephanie crea no es nunca un cuadro maniqueo y simple Autor: Cortesía de la fuente Publicado: 15/03/2021 | 09:55 am
Es tan joven ella. Tan ajena al mundo en su estudio y dulcísima al mirar por la gran ventana en su estudio. Allí se asoma a mirar pajaritos, escucha el palpitar de la ciudad que, aunque parezca un mundo aparte, es fuente de su obra, la gente, sus conflictos. Es también el lugar donde se notan de forma más visible nuestras herencias culturales e identitarias.
A la dulzura esta joven pintora, joven no, jovencísima, acompaña una fuerza desafiante. No es su imagen un cuadro maniqueo y simple. Hay detalles que escapan a las miradas fugaces. Hay experiencias que cuentan de una mujer valiente y decidida a crear a su forma y estilo.
Escucha con nosotros su historia:
Apenas recién graduada del Centro Provincial de la Enseñanza Artística en Villa Clara, vive en La Habana hace seis meses y trabaja, trabaja sin respiro casi. Expone sus obras en las redes sociales y es feliz. Es feliz a su manera inocente. Feliz con su ternura valiente, con la alegría defendida. Ella que ama sus raíces y se nutre de ellas para crear. ¿Cuántas mujeres influyeron en su ser? Se nota esa búsqueda, esa intención por no quedarse en las superficies, en lo trillado. Y un poco también por derrumbar estereotipos.
«Pintas como hombre», le dijo un profesor y ella tomó su elogio y demostró en cada cuadro que se equivocaba. Ella pinta como mujer y ¡qué orgullo!