Las grandes pancartas en solidaridad con la Isla serán desplegadas mañana sábado 29. Autor: Tomada de telesur Publicado: 28/08/2026 | 06:45 am
Activistas de la solidaridad de todo el estado de Massachusetts desplegarán grandes pancartas con el lema «No a la guerra contra Cuba», desde pasos elevados de autopistas, el sábado 29 de agosto a las 10:30 a. m., ante la creciente preocupación por la escalada de presión económica y militar del Gobierno de Trump sobre la Isla, informó a Juventud Rebelde, vía correo electrónico, Merri Ansara, directora y fundadora de Common Ground Education & Travel Services, quien está comprometida con la solidaridad hacia Cuba desde 1969, cuando integró la primera brigada Venceremos.
El despliegue coordinado de pancartas en Boston, Worcester, Leominster y Holyoke se produce pocos días después de que el Gobierno imperial anunciara una nueva ronda de sanciones contra personas e instituciones cubanas, el 20 de agosto último. Los organizadores afirman que las acciones buscan llamar la atención pública sobre la intensificación de la campaña estadounidense, que agrava la crisis económica, energética y humanitaria del archipiélago y aumenta el riesgo de una confrontación militar.
El aumento de la actividad militar estadounidense en el Caribe y los vuelos de vigilancia cerca de Cuba han incrementado la preocupación por la
posibilidad de una mayor escalada, asegura Merri Ansara.
Los congresistas de Massachusetts se encuentran entre los críticos más acérrimos de la política del Gobierno estadounidense hacia la nación antillana. El representante Jim McGovern ha descrito la situación humanitaria que enfrenta la Isla como «básicamente Gaza a cámara lenta».
La representante Ayanna Pressley ha calificado los esfuerzos del Gobierno por bloquear los envíos de petróleo como «crueles e irresponsables», advirtiendo sobre las consecuencias para los hospitales, las familias y los servicios básicos.
En febrero, los senadores Ed Markey y Elizabeth Warren se unieron a McGovern para pedirle al presidente Trump que pusiera fin a lo que describieron como «sanciones aplastantes» antes de que la situación humanitaria en Cuba empeorara.
McGovern y Pressley se han unido a los representantes Lori Trahan, Seth Moulton y Stephen Lynch, así como a los senadores Markey y Warren, para exigir que Cuba sea eliminada de la lista estadounidense de Estados patrocinadores del terrorismo, una designación que crea importantes obstáculos para el acceso de Cuba al sistema financiero internacional.
Las comunidades de Boston, Brookline, Cambridge, Somerville y Medford, en Massachusetts, han aprobado resoluciones que piden el fin del prolongado embargo estadounidense.
«El pueblo cubano no debe sufrir en un intento por forzar un cambio político en Washington», declaró Brian Garvey, director ejecutivo de Massachusetts Peace Action.
«En un momento en que las amenazas de guerra e intervención militar se están normalizando cada vez más, la gente de Massachusetts dice claramente: negocien, respeten la soberanía de Cuba y pongan fin a la guerra económica», apuntó.
