Dando seguimiento a lo que se conoce como Programa Integral de Aseguramiento del Abasto de Agua en La Habana, este miércoles en la mañana el Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba visitó la Planta Potabilizadora Norte-Habana, ubicada en el municipio capitalino de Habana del Este. Autor: Estudios Revolución Publicado: 30/09/2026 | 03:34 pm
Desde que hace una semana el Presidente Díaz-Canel visitara el sistema de abasto de agua de Cosculluela -ubicado en el capitalino municipio de Boyeros-, unos 100 000 habitantes han salido del grupo que en La Habana sufre déficit del preciado líquido. Es ese un indicador que habla de recuperación gradual en el servicio cuyo funcionamiento es chequeado, semanalmente, por la dirección del país.
Dando seguimiento a lo que se conoce como Programa Integral de Aseguramiento del Abasto de Agua en La Habana, este miércoles en la mañana el Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba visitó la Planta Potabilizadora Norte-Habana, ubicada en el municipio capitalino de Habana del Este.
Su presencia allí forma parte de una secuencia de trabajo que une a directivos y expertos de los sectores de la energía eléctrica y de los recursos hidráulicos, convocados para revisar un cronograma que venció casi todas las metas de septiembre, y que ya tiene bien definidas las prioridades de octubre.
Este miércoles el Jefe de Estado hizo énfasis en la importancia de que las fuentes de bombeo se independicen lo antes posible desde el punto de vista energético, de modo que los apagones no signifiquen la afectación en el abastecimiento del agua. Igualmente, el mandatario habló de seguir trabajando el tema eléctrico al tiempo de ir garantizando la disponibilidad de cada equipo de bombeo.
El Aseguramiento del Abasto de Agua es un tema de análisis que trasciende las circunstancias de La Habana. Por eso en el encuentro de este miércoles se hizo referencia a otras provincias; y la vice primera ministra, Inés María Chapman Waugh, anunció el cumplimiento de un itinerario inmediato que incluye la parada en varios territorios mientras se avanza a la región oriental del país.
Esta última fue una jornada que contó también con la presencia del ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy; con el presidente del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos, Antonio Rodríguez Rodríguez; con el primer secretario del Comité Provincial del Partido Comunista en La Habana, Liván Izquierdo Alonso; y con la gobernadora de la capital, Yanet Hernández Pérez, entre otros dirigentes.
Una vez concluida la visita del dignatario a la Planta Potabilizadora Norte-Habana —sobre la cual se habló en el encuentro —, el vicepresidente primero del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos, Javier Toledo Tápanes, conversó con el equipo de prensa de la Presidencia de la República de Cuba, acerca de la instalación que es única de su tipo en la capital.
El directivo explicó que la Planta se abastece de tres presas ubicadas al este de La Habana, y que es un sistema que abastece a unos 450 000 habitantes, fundamentalmente de los municipios de Guanabacoa y Habana del Este.
La Planta Potabilizadora —dijo Javier — se encuentra hoy en un proceso de rehabilitación, el cual se ha ido realizando mientras dicho sistema funciona. El plan de restauración —que ya está al 60 por ciento de ejecución —, hará posible optimizar y estabilizar los servicios de abasto. Se trata —como comentó Javier — de ocho objetos de obra, entre los cuales están, como tareas futuras, culminar la parte eléctrica, y la de la automatización.
Una vez que la Planta esté totalmente rehabilitada, ¿cuál sería el beneficio que aporte a la comunidad?, preguntaron los reporteros: La Planta —afirmó Javier — pasará de procesar unos 500, 550 litros por segundo, a unos 800; «es decir, que se amplía su capacidad, y esto va a permitir que los ciclos de abasto a la ciudad se acorten».
Para fundamentar la importancia de la Planta, el vicepresidente primero del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos destacó que por lo general la ciudad cuenta con un sistema de abasto que es subterráneo.
«El agua subterránea -razonó- es de mayor calidad porque el proceso de filtración de esas aguas lo hace la propia naturaleza. Y en el caso de las aguas superficiales, ellas llevan necesariamente un tratamiento físico y químico, el cual se garantiza de manera artificial. Y es justamente ese tratamiento el que acomete la Planta Potabilizadora».
El trabajo, raíz de la riqueza

Foto: Estudios Revolución
En el municipio capitalino de Guanabacoa hay una finca nombrada Las Piedras, que pertenece a la Cooperativa de Créditos y Servicios (CCS) Efraín Mayor. Allí el productor Alexander Alfonso Silva lidera ese universo al cual llegó este miércoles el Presidente Díaz-Canel, acompañado del primer secretario del Comité Provincial del Partido Comunista en La Habana, Liván Izquierdo Alonso, y de la gobernadora de la capital, Yanet Hernández Pérez.
En ese, el segundo punto del recorrido, el mandatario escuchó decir a Alexander: «Aquí no hay pérdida de cosecha, porque se puede trabajar todo». El escenario fue una pequeña industria, exquisitamente ordenada y limpia, donde se procesan diversos frutos que da la tierra. Y en el productor fue fácil advertir su sentido de pertenencia, y esa autoestima que solo nace del triunfo.
Una vez que el Jefe de Estado se despidiera -no sin antes elogiar el modo en que está organizado ese escenario productivo y moderno-, Alexander compartió con los reporteros parte de su experiencia y de su filosofía: «Yo soy nacido y criado en esta finca», afirmó; y ese fue el inicio de una semblanza del éxito.
El joven productor habló con orgullo de la minindustria, ese espacio del «procesamiento que es casi lo último de la cadena de valor como tal». Y comentó que «este año, por datos, todos los campesinos hemos tenido problemas; pero dentro de los problemas, hemos sabido crecernos resolviendo el problema de la energía». Alexander expresó que, cuando llega la energía eléctrica, a la hora que sea, hay que trabajar, «así sea de noche».
En la finca hay frutales, se siembran hortalizas y condimentos. Alexander contó a los reporteros cuánto él le sabe a la tierra y a cada bendición que sale de ella. Y habló de las frutas y los condimentos que se procesan en la minindustria; de lo que se vende a los pobladores; de lo que se pensaba para el turismo y que algún día volverá a tener demanda en ese ámbito -porque «en algún momento saldremos adelante de nuevo»-.
Hay una arista muy valiosa de esta historia en Las Piedras: la de la proyección social, porque la finca suministra compota para los niños del municipio. «Ya tenemos la parte del Consejo Popular Peñalver-Bacuranao cubierta, y ahora vamos a seguir expandiéndonos». Se trata, dijo el productor, de un programa que «el Gobierno creó hace tres meses, y hemos tenido que organizar el envase, etiquetas, calidad, buscar normativas técnicas para ese producto, porque es para los niños».
Alexander conversó sobre sostenibilidad, sobre semillas, sobre tecnología y rendimientos; e hizo énfasis en saber aprovechar la tierra, en manejarla bien para no destruirla. Sobre planes futuros, comentó: «Estamos enfocados en la energía fotovoltaica por el tema de garantizar la producción continua», para que no falte la corriente cuando haya picos de cosecha.
Del trabajo habló también el productor, y de la importancia de hacer las cosas en colectivo. Él es un convencido de que, si no se juntan muchas manos, «no somos nadie». Vive en la verdad de que, si estuviera solo en medio de la finca, no llegaría a puerto seguro con todos sus sueños y atrevimientos.
