A pesar de las amenazas y la manipulación constante, Cuba no está sola. Autor: Common Dreams Publicado: 02/05/2026 | 05:08 pm
Supongo que la nueva orden ejecutiva de la Casa Blanca del 1ro. de mayo, responde en lo inmediato a las vigorosas y coloridas imágenes que recorrieron el mundo en los festejos del Día de los Trabajadores: millones de cubanos desfilando por La Habana y otras ciudades del país, mostrando esa firme decisión que nos acompaña como parte de nuestro ADN, de defender nuestra soberanía.
Más allá de las 90 millas que nos separa del belicoso vecino, no gustó absolutamente nada, porque desmiente una matriz de opinión que intenta presentarnos como un estado fallido, y una sociedad en que están enfrentados pueblo y Gobierno a punto, dicen ellos, de colapsar.
De ahí que dicha orden ejecutiva amplía con nuevas medidas el bloqueo, para intensificar la presión con la ilusa exigencia y el propósito de que, con una vuelta más en el garrote vil, logrará desnucar a nuestra Patria.
Yo no sé, si da risa o da ira cuando afirman que lo hacen para que el Gobierno cubano aborde la «crisis humanitaria en la Isla». Una crisis causada por la acumulación de casi 70 años de bloqueo.
Según publicó The Hill, la orden ejecutiva amplía el alcance de las «sanciones» para incluir a «agentes, funcionarios o colaboradores del Gobierno cubano», a quienes apoyan el aparato de seguridad de Cuba, así que ahí debemos estar incluidos los 6 230 973 cubanas y cubanos que firmamos la declaración por la paz, contra el bloqueo y compromiso en defender a la Patria.
Por supuesto, la argumentación falaz no falta, para tratar de justificar lo que es una nueva agresión y agrega a quienes «sean cómplices de corrupción gubernamental o violaciones graves de los derechos humanos».
Apunta, como en otras ocasiones a que esas agresiones tengan carácter extraterritorial, es decir que abarquen ya no solo a quienes intenten comerciar, negociar con Cuba, sino a otro círculo de terceros, para involucrarlos en su infame bloqueo.
Concretamente, la orden también busca restringir el acceso de Cuba al sistema bancario global, imponiendo sanciones secundarias a personas, entidades e instituciones financieras que realicen transacciones financieras con quienes ya están sancionados por sus vínculos con nuestro país.
La orden autoriza al Gobierno estadounidense a sancionar a las instituciones financieras extranjeras que hayan «realizado o facilitado cualquier transacción significativa para o en nombre» de cualquier persona con vínculos con el gobierno cubano.
Y aquí viene lo que quizá más les molesta, aseguran que la orden ejecutiva busca «contrarrestar la influencia» de Cuba, que por supuesto la califican de «perniciosa».
Entonces detalla más el discurso que presume desacredita a Cuba ante la opinión mundial:
«El presidente está abordando las amenazas a la seguridad nacional que plantea el régimen comunista cubano mediante acciones decisivas para exigirle responsabilidades, tanto al régimen cubano como a quienes lo perpetúan, por su apoyo a actores hostiles, el terrorismo y la inestabilidad regional que ponen en peligro la seguridad y la política exterior estadounidenses».
Recordemos que el 29 de enero, Trump firmó una orden ejecutiva para dar base «jurídica» a todo lo que trama, en la que nos declaró una «emergencia nacional» y una supuesta «amenaza inusual y extraordinaria». En marzo dijo que tendría «el honor de tomar a Cuba»… «Ya sea liberarla, tomarla —creo que podré hacer lo que quiera con ella, a decir verdad—. Son una nación muy debilitada en este momento», y esa amenaza, que ha reiterado más de una vez este año, la dejó plasmada nuevamente ahora, cuando asegura que ha terminado lo de Irán y Cuba será la próxima.
Esto es un anuncio de agresión militar que puede ser inminente, una escalada peligrosa y sin precedentes, lo sabemos los cubanos, y tomamos nota de ello. También la ha calificado así nuestro presidente Miguel Díaz-Canel Bermúdez, quien advirtió que ningún agresor, por poderoso que sea, encontrará rendición en esta isla caribeña, y agregó claramente una rigurosa verdad, aquí «tropezará con un pueblo decidido a defender la soberanía y la independencia en cada palmo del territorio nacional».
Nuestra decisión como pueblo, 6 230 973 cubanos lo dejamos plasmado con firma y seña de identificación para que no quepa duda, obligados única y exclusivamente por nuestra Historia y el amor a la Patria, que Martí definió no tanto por la tierra que pisan nuestras plantas, sino como el odio infinito a quien la oprime y la ataca.
También invocamos a quienes sabemos de antemano que responderá con la conciencia de personas dignas, la comunidad internacional y en especial al pueblo honesto de Estados Unidos, que como dijo el Presidente de Cuba en su mensaje en X, determinará «si se permitirá un acto criminal tan drástico para satisfacer los intereses de un grupo pequeño pero adinerado e influyente, con ansias de revancha y dominación».
Podrán seguir haciendo nuevos intentos de amedrentarnos, renovarán amenazas, sin comprender que en estos días, millones le hemos dicho que Cuba no se rinde, no se vende, no claudica, menos aún en el año del Centenario de Fidel. Él y nuestra historia nos sigue convocando a resistir y con seguridad total, a vencer.
Aquí estamos y seguiremos, firmes y leales a nosotros mismos, porque como se dice en buen cubano: «el miedo no come aquí».

Foto: Roberto Suárez.
