La transformación de los territorios históricamente excluidos es fundamental, dijo Petro. Autor: PL Publicado: 02/04/2025 | 05:20 pm
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, afirmó este miércoles que las negociaciones de paz deben priorizar el desmantelamiento de la economía ilícita y el respeto a la población, en vez de concentrarse en el cese al fuego con el Gobierno.
En un mensaje divulgado en su cuenta de la red social X, consideró que la violencia en el país se concentra en las zonas de frontera y puertos, lo cual guarda correlación exacta con las rutas del narcotráfico.
«No es una violencia insurgente, es una violencia cimentada en la economía ilícita, que es la nueva fase de la violencia en Colombia», comentó.
Añadió que esa situación terminaría si se acaba la economía ilícita, para lo cual insistió en su propuesta de legalizar el cannabis y de sustituir los cultivos empleados con fines ilegales por aquellas actividades agrícolas no perseguidas por la ley, agrega PL.
Esto último, según planteó, depende del campesinado cultivador de hoja de coca y la alianza estrecha que se pueda establecer con el gobierno para lograr economías prósperas agroindustriales lícitas.
El presidente estimó que es por tanto fundamental la transformación de los territorios históricamente excluidos.
Juzgó además como dañinas las políticas gubernamentales y del Ministerio del Transporte al priorizar inversiones en autopistas alrededor de Bogotá y Medellín (en el noroeste), que en las carreteras que contribuirían al objetivo de lograr la paz.
«La propuesta de aumentar del 22 al 39 por ciento los recursos que del total de los ingresos corrientes de la nación van a los municipios, (…) indudablemente es arriesgada y muy audaz, pero puede lograr la paz si la ciudadanía cuida los recursos locales y sectores grandes de la sociedad dejan de vender el voto y eligen lo mejor de sus regiones», escribió.
Añadió que frente a la decisión de concentrar los recursos en grandes corrupciones y en un centralismo ineficaz, debe oponerse una ciudadanía regional y movimientos sociales que puedan construir la prosperidad de sus regiones y, por tanto, la paz.