La obra es un llamado del trovador y titiritero, a la reflexión, plantea preguntas sobre la naturaleza del bien y el mal, jugando con el concepto de infierno, no solo como un lugar de castigo, sino también como una problemática que puede vivir cada persona en su vida diaria.
La obra es un llamado del trovador y titiritero, a la reflexión, plantea preguntas sobre la naturaleza del bien y el mal, jugando con el concepto de infierno, no solo como un lugar de castigo, sino también como una problemática que puede vivir cada persona en su vida diaria.