Los nervios y la emoción de su primera experiencia competitiva internacional recorren las canchas de la selección nacional de tenis de campo de Cuba, mientras sus integrantes preparan las raquetas para la tan esperada Copa Horizonte de la Amistad, entre el 7 y el 14 de abril, que marca el regreso de estos eventos a la nación, tras años de ausencia. Con 30 puntos en juego para el ranking mundial del ganador, el torneo no solo representa un hito en el calendario deportivo del país, sino una oportunidad única para que nuestros jóvenes tenistas brillen, a pesar de los obstáculos que enfrenta esta disciplina.
Belkis Rodríguez, gloria deportiva y entrenadora de la selección nacional femenina de tenis de campo, comentó sobre las aspiraciones de los representantes de la Mayor de las Antillas en la Copa: «Nuestros muchachos no tienen experiencia internacional. Entonces, en este torneo van a conocer el nivel de su tenis, la realidad de lo que ellos practican diariamente y se enfrentarán a jugadores que están adaptados a competir semanalmente. Solo queremos que lo hagan lo mejor posible para compararnos y saber en qué situación estamos en la categoría juvenil».
Con tres años y medio en la selección nacional y solo 18 abriles, María Eduarda Pérez Acosta, es actualmente la primera figura en el ranking juvenil nacional y sobresale como una de las grandes esperanzas para el tenis de campo de nuestro país. La tenista explicó que significa mucho para ella la participación en este torneo porque no es una oportunidad que tiene todos los días y resaltó la importancia de jugar contra atletas de otras regiones.
«El año pasado estuve en dos competencias en República Dominicana, pero es primera vez en mi vida que jugaré un torneo internacional en Cuba. En el entrenamiento hemos trabajado en los detalles y en el fortalecimiento de las cualidades individuales. El objetivo principal es medir mi nivel y darlo todo para sumar puntos con vistas a los Juegos Panamericanos Junior de agosto», añadió con determinación.
Por su parte, Yohan Michel Sánchez Tamayo, otro de los talentos de la comitiva nacional cubana, también expresó su entusiasmo ante el evento: «Es muy bueno y valioso para nosotros. Espero que nos sirva de experiencia para saber cómo está el tenis en el mundo». El jovencito lleva dos años en la selección nacional y no había tenido casi experiencia en citas internacionales de esta índole, pero aclaró que jugó con otros muchachos en Panamá y ganó puntos para el ranking.
«Constituye un honor disputar esta competencia. Mi propósito es ganar y obtener puntos para los Juegos Panamericanos de Asunción. Tenemos que avanzar, sino no podremos asistir. La preparación ha sido muy buena y nos enfocamos en la parte técnica, en tener más consistencia y en el golpeo. El torneo será muy duro y necesitamos ser más sólidos. Los rivales juegan muy bien, pero esperamos avanzar», valoró el tenista Sánchez Tamayo.
Desde 2011 nuestro país no acogía una competencia profesional del ITF World Tennis Tour, por lo que será la primera experiencia de este tipo para todos los integrantes de la selección nacional, quienes animarán el evento. La reanudación del torneo tras varios años es un indicio de la intención de la Federación Cubana de Tenis de Campo de recuperar su espacio en el tenis mundial, brindando a los más jó- venes la oportunidad de competir en casa.
Con 11 jugadores registrados en la categoría masculina y una en la femenina para la fase clasificatoria, el torneo promete ser un espectáculo para los amantes del tenis de campo. Se espera que, este viernes, otros jóvenes talentosos se incluyan en la lista y aumente el número de inscritos. Así lo ratificó a Juventud Rebelde el juez principal del J30 de La Habana, Abel Álvarez: «Pudiera entrar cualquier jugador del país, solo tiene que estar registrado a través del IPIN, que se hace mediante la Federación Cubana de Tenis y es un sistema pago. Sabremos la cifra total después de las seis de la tarde».