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Serenata a México rinde homenaje a la radio cubana

Este 15 de septiembre en La Habana, en el marco del aniversario del Grito de Dolores, tendrá lugar la gran final del concurso Serenata a México, en un espectáculo con entrada libre en el teatro Karl Marx

Autor:

Juventud Rebelde

Hay música que se escucha y hay también la que se vuelve parte de la vida. Tanto en Cuba como en México, la música de ambos países pertenece a la segunda categoría. Por eso, en el marco de la celebración del aniversario 216 del inicio de la gesta de la independencia de México, desde la Mayor de las Antillas se hará una serenata con un concurso de canto de música ranchera mexicana.

La ocasión será propicia para que la Embajada de México en la Isla agradezca enormemente a la radio cubana, porque ha mantenido abierta la puerta de la música mexicana a varias generaciones y ha convertido canciones rancheras de autores mexicanos y corridos en parte de la banda sonora cotidiana de millones de cubanos.

Actualmente existen 69 programas de radio dedicados a difundir música mexicana en todo el archipiélago cubano los 365 días del año, pero esta historia no comenzó ayer. Entre los espacios pioneros se encuentran: México Canta en Las Tunas, que comenzó sus transmisiones en 1940 y suma ya 86 años de presencia en la radio, así como Voces de México en San Salvador de Bayamo, que inició a partir de 1947 con casi ocho décadas acompañando a los radioescuchas de esa provincia. Este último programa continúa transmitiéndose de lunes a viernes y ha sido reconocido por su audiencia y por la permanencia de su vínculo con la cultura mexicana.

¿Por qué México suena tanto en Cuba? Son varias las respuestas. La música ranchera encontró en Cuba un territorio muy cercano a la realidad de México. La figura del campesino, cómo sienten el amor, el desamor, la tierra, la familia, la amistad, la nostalgia, la celebración y también la pérdida de querencias… todos ellos temas que atraviesan y unen ambas culturas. La ranchera que en México acompaña las jornadas del campo, las reuniones familiares, las fiestas y las madrugadas, encontró en Cuba un público que reconoció en esas canciones sus propias emociones y vivencias.

Pero hubo otro gran puente: el cine mexicano. Durante buena parte del siglo XX las películas mexicanas llevaron a Cuba no solamente a actores y sus historias, sino toda esa emoción compartida entre ambos países al construir personajes entrañables alrededor de la música. El cine convirtió a intérpretes y compositores mexicanos en figuras conocidas y queridas por el público cubano y viceversa y la radio tanto en México como en Cuba, hicieron posible que esas canciones permanecieran en el tiempo.

Investigaciones y testimonios cubanos relacionan precisamente al cine mexicano, con la identidad que nos une y que destacan los históricos vínculos entre México y Cuba, como algunas de las claves de este arraigo. Así, la radio de ambos países, unidos se convirtieron en una especie de memoria sonora compartida.

Pero esta historia de cariño entrañable entre ambas naciones no es solamente lo que han compartido, también habla de lo que Cuba ha hecho suyo y ha devuelto a la música mexicana que las ha reinterpretado. Así la música dejó de ser únicamente una expresión extranjera para convertirse en un territorio común, aceptado afectivamente por varias generaciones.

Es ahí donde aparece uno de los fenómenos más interesantes de esta relación: el mexicano y el cubano pueden cantar la misma canción desde lugares diferentes y reconocerse en ella.

La radio ha sido fundamental para que esto suceda pues no solamente transmite canciones, sino que también presenta a los intérpretes, cuenta sus historias, recupera autores, recuerda películas, celebra fechas, construye memoria y, sobre todo, crea comunidad alrededor de una música que ha logrado atravesar el tiempo.

Por eso, detrás de los 69 programas dedicados actualmente a la música mexicana hay mucho más que una cifra. Hay décadas de trabajo de locutores, productores, realizadores, investigadores y trabajadores de la radio que han decidido mantener vivo este puente cultural.

Pero lo que más celebramos es su tradición que mira hacia el futuro, ya que las nuevas generaciones también han ingresado a esta historia. El surgimiento de nuevos programas con música mexicana demuestra que la relación entre Cuba y la música mexicana no pertenece únicamente a la memoria de otras generaciones. Existe un público joven que, al acercarse a ella, reinterpretándola, encontró en sus canciones, nuevas formas de expresión.

El homenaje a la radio cubana por parte de México durante el festejo por sus fiestas patrias, es finalmente, un homenaje a quienes durante décadas han puesto una canción mexicana al aire.

Este 15 de septiembre en La Habana, esa historia volverá a escucharse en vivo. En este aniversario del Grito de Dolores, la Gran Final de Serenata a México reunirá de entre 80 a ocho finalistas que sienten y quieren a la música mexicana y lo demostrarán frente al público cubano, en una noche dedicada a esa relación profunda que durante siglos ha unido a ambos pueblos. Y será también una manera de decir gracias a la radio cubana por todos esos años, por todas esas canciones, por todas las mañanas y mañanitas, tardes y nochecitas en las que México ha sonado en Cuba.

 

*Eleonora Isunza, Agregada Cultural de la Embajada de México en Cuba

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