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UJC: atenta al latir de las nuevas generaciones

A propósito del cumpleaños 63 de la Unión de Jóvenes Comunistas, muchachas y muchachos de Pinar del Río, provincia sede de las actividades centrales por el 4 de Abril, comentaron los derroteros de la organización en estos tiempos. La defensa de Cuba, desde todos los ámbitos, sigue siendo un principio indiscutible

Autor:

Dorelys Canivell Canal

PINAR DEL RÍO.— No hay nada que guste más a Aidelyn Alonso Yera que trabajar con los pioneros. Esa auténtica pasión y especial entrega pueden constatarse cada día en su rol como guía base en el seminternado Pablo de la Torriente Brau, de la cabecera provincial de Pinar del Río, labor que realiza desde hace algún tiempo.

«Hace que me sienta como una pionera más», dice la joven graduada de licenciatura en Psicopedagogía. Ella, que es también militante de la UJC, asegura que entre las prioridades de la organización ha estado siempre el trabajo con los niños: «una tarea que en los tiempos actuales hay que llevar con lupa», acota.

«Los pioneros, desde los más pequeñitos hasta los más grandes, tienen criterios, dudas, preocupaciones; se percatan de todas las cosas y uno tiene que estar preparado para explicarles.

«Son ellos quienes en varios años integrarán las filas de la UJC, entonces toda la labor que se pueda hacer desde la escuela primaria en función de su preparación es esencial», refiere la muchacha.

Orgullosa explica que dos alumnos suyos representaron a la escuela en las asambleas de pioneros municipal y provincial, «un fruto de mi trabajo», alega con orgullo.

La de hoy tiene que ser una UJC más unida, que vele por los intereses de los pioneros, que, aunque tienen su organización, es la estructura adulta la responsable de guiarlos y conducirlos, precisa.

«Es una organización que debe trabajar junto al Partido y los movimientos juveniles y, sobre todo, tiene que estar atenta al sentir de las nuevas generaciones».

Aidelyn Alonso Yera compartirá este 4 de Abril el aniversario de su organización y el cumpleaños de su hijo pequeño.

De la mano de la universidad

Para Griseida María Pérez Martín, profesora del departamento de Ciencias Agropecuarias, de la Universidad de Pinar del Río Hermanos Saíz Montes de Oca, y su presidenta de las Brigadas Técnico Juveniles desde 2018, pocos momentos han sido más emocionantes que aquel en el que desde la UJC se unieron todos para ayudar a los compañeros que habían perdido sus bienes con el ciclón Ian.

Han pasado dos años y recuerda que fueron la UJC y los movimientos juveniles los motores para impulsar la ayuda, para canalizar la solidaridad.

Para Griseida María Pérez Martín la UJC en la Universidad de Pinar del Río es un bastión.

Ahora que la UJC llega a su aniversario 63, la muchacha hace un ejercicio crítico sobre la organización. Si algo ha percibido es que «a veces los jóvenes rechazan ocupar cargos, no por negativa o porque no les interese, sino porque otras tareas ocupan su tiempo a la par del estudio, muchas veces, de carácter económico.

«Creo que cada uno define sus prioridades, pero la UJC debe parecerse a su tiempo y la economía transversaliza las decisiones de nuestros muchachos, que son estudiantes, pero tienen también otras responsabilidades, entre ellas, y en no pocas ocasiones, la de mantener a la familia».

Aspira a integrar una organización que represente a todos: a esos que solo concentran sus fuerzas en estudiar y a los que se ajustan a las nuevas dinámicas de la vida.

Al servicio de la patria

Por sus manos corre una parte importante de la seguridad del pueblo. Hace un año y ocho meses integra el Comando Provincial de Bomberos. Le toca siempre la primera línea de combate.

Yorlay Mendieta Echevarría es militante de la UJC justamente desde el 4 de abril del año pasado. Considera que los jóvenes del Minint tienen a su cargo una parte importante de la seguridad y tranquilidad de los cubanos.

Estar siempre en la primera línea de combate es también uno de los compromisos de un joven militante de estos tiempos, alega Yorlay.

«Se presta un servicio a la sociedad y hay que hacerlo lo mejor posible. La UJC está en diferentes frentes: productivo, educacional, científico, de la salud y también en este. No estamos solo si hay un incendio o una persona en peligro. Prestamos ayuda siempre que nos llaman, por ejemplo, para trasladar un enfermo desde pisos altos», asiente.

Y de eso se trata también la UJC, de estar presente donde necesita la sociedad que esté la juventud, su juventud, esa que vela hoy por su seguridad, que educa a las nuevas generaciones, que cuida en un hospital, que siembra en los campos.

Yorlay asegura que cuando termine su tiempo de Servicio Militar en el Comando seguirá militando en las filas de la organización, pero marchará a ayudar al abuelo en la finca.

Cuba necesita de muchachos que piensen un futuro como él, siendo útiles allí donde estén, y la UJC tiene que parecerse a ellos y acompañarlos.

La UJC es una gran familia

Leyanis Carmona Díaz no se está quieta un segundo. Su estatura pequeña nada tiene que ver con su espíritu de mujer emprendedora y también sensible.

Se le ve entrar y salir corriendo del Comité Provincial de la UJC con mucha frecuencia, acercarse siempre a los pioneros, esconderse entre ellos.

Mantua la vio crecer en las filas de la UJC y justo cuando la COVID-19 empezaba a azotar esta isla, llegaba ella al municipio cabecera a cumplir disímiles tareas dentro de la organización.

Bajo la conducción de Leyanis Carmona Díaz, la UJC en Pinar del Río gana en protagonismo en los colectivos estudiantiles y laborales.

Desde hace dos años es la secretaria de la UJC en Pinar del Río, y no es muy difícil encontrarla en este centro o en aquel, cerca de sus muchachos.

«Aun cuando he tenido que sacrificar tiempo con la familia, ha valido la pena. Cada resultado de la UJC en la provincia ha sido gracias al gran equipo que somos. No hay méritos propios ni individuales. La UJC en Vueltabajo tiene muchos rostros», asegura.

La aspiración es que todos los días la Unión de Jóvenes Comunistas, y la juventud como generación, esté atemperada al contexto, a su tiempo, señala.

«Es cierto que los jóvenes nos tenemos que parecer a nuestra etapa y eso se ha reiterado, pero en este momento difícil que estamos viviendo creo que es palpable el papel de la UJC en Pinar del Río. Tiene que ser una meta, un objetivo real, poder transformar el funcionamiento de nuestra organización», expresó.

«En la medida en que seamos capaces de articular los movimientos juveniles y las organizaciones estudiantiles, podremos borrar ese cliché de que la UJC se resume en cumplir con la cotización y la reunión».

Es algo, señala, que en esta etapa de la implementación de la Estrategia de fortalecimiento para el presente y futuro de la organización se ha intencionado.

«Creo que hoy se percibe un mayor protagonismo de la FEU, de la FEEM y de los movimientos, no solo en el espacio de los colectivos estudiantiles, de la universidad, sino también en la comunidad y en los centros laborales.

«Esos son retos que todavía tiene la UJC, en los que hay que seguir trabajando, para que de verdad sea la organización que representa a nuestros niños, adolescentes y jóvenes.

«Hoy aglutinamos toda esa juventud diversa, con pensamientos diferentes, pero que siempre tiene como principio el de continuar defendiendo a Cuba».

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