Acuse de recibo
Juan N. Vila Pentón (Pasaje Álvarez, No. 39-A, entre Aurelio Álvarez y Ramón Ruiz del Sol, reparto Capiro, Santa Clara) refiere que el consejo popular donde reside, Capiro-Santa Catalina, es uno de los que más sufre con la escasez de agua en la capital villaclareña.
Hace más de dos meses que la Empresa de Acueducto y Alcantarillado, denuncia, no garantiza el abasto de agua en la zona Capiro Alto, de ese consejo popular. Y conviviendo con ese problema, hay niños pequeños, ancianos encamados, personas en situación de vulnerabilidad, además de existir varios salideros en las zonas bajas que impiden llegar el preciado líquido a todas partes.
«Pero con dolor vemos pasar las pipas llenas de agua hacia casas de vecinos que pueden pagar el precio que les piden para llenar sus cisternas y tanques», afirma.
Y enfatiza en que tales hechos han provocado desespero y desconfianza entre muchos vecinos, quienes cargan el agua desde lejos de sus casas, por la contaminación de los pocos pozos que hay en la zona y la inexistencia en algunas cuadras de alcantarillado.
También ha habido quien ha empleado los pocos ahorros que tiene en hacer pozos con perforadores particulares a riesgo de pinchar cualquier tubería que exista en la zona de perforación y de que el agua del futuro pozo nazca contaminada.
«No estoy de espaldas a la realidad, señala. Sé por los momentos que atraviesa mi querida Cuba, con el desabastecimiento del combustible y otros problemas socioeconómicos. De más está reconocer el gran esfuerzo que hacen los trabajadores de la Empresa de Acueducto y Alcantarillado y de Recursos Hidráulicos en general. Pero nos hacemos algunas preguntas:
«¿No habrá combustible para que, al menos una vez por semana, una pipa de agua abastezca a los vecinos de las zonas más afectadas? ¿De dónde salen el combustible y el agua de las pipas (algunas de las cuales son estatales, al igual que las tomas de agua o tomas de pipas) que abastecen las casas de los vecinos que pueden pagar el precio que les piden?
«¿Habrá alguna manera de suprimir los salideros, al menos los más grandes, por los encargados de estas funciones? ¿Será tan difícil comunicar por los canales oficiales la planificación del abasto de agua, como hace algunos meses se hacía? ¿Estaremos ante la falta de control que existe en algunas esferas de nuestra sociedad?
«Sé que muchas de estas preguntas tienen sus respuestas, pero no busco respuestas. Busco soluciones que favorezcan a todos. Este texto pudiera estar firmado por decenas de vecinos, y por no contar con posibilidades de escanear sus firmas, solo me limito a firmar por todos los vecinos», concluye.
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