Durante 20 meses, 25 naves procedentes del Norte violaron el espacio aéreo cubano, hechos que fueron comunicados por el Gobierno de la Isla a la entonces Sección de Intereses de Estados Unidos en La Habana, pero que, además, con anterioridad fueron conocidos en detalles y toleró Washington. Así se explica en este trabajo publicado en nuestras páginas el 25 de febrero de 1996