Lelys Martínez es el tercer tablero de Cuba en Uzbekistán. Autor: JIT Publicado: 20/09/2026 | 10:47 am
Para saber lo impactante que ha sido este año en su carrera deportiva, no es necesario preguntarle a Lelys Martínez, aunque en un momento de la conversación tocáramos ese punto. Es muy evidente que el ajedrecista santiaguero ha recorrido un camino soñado en 2026, poniéndole cruces a anhelos pendientes desde hace más de una década.
Vayamos por orden, en febrero logró por primera vez el título absoluto de Cuba, tras una retahíla de finales en las que no concretaba la corona. Automáticamente ese cetro lo puso con boleto directo en el equipo masculino antillano para la Olimpiada Mundial de Samarcanda, Uzbekistán. Y ya en Samarcanda, hace pocos días, su primera oportunidad en un certamen codiciado por todo trebejista devino victoria, en el tercer tablero ante Surinam. Hasta ahora, en la cita universal uzbeka, acumula dos éxitos, un empate y un revés.
Lelys, que enfrentará este domingo, junto a sus compañeros, al fuerte equipo de Serbia, conversó con Juventud Rebelde y afirmó que competir en la Olimpiada Mundial es un reto mayúsculo, por tratarse de un evento con un alto nivel cualitativo, al que llegó tras una muy buena preparación, que incluyó torneos en Venezuela, España y Portugal, además del Open Internacional Capablanca In Memoriam, en La Habana.
«Sumé varios eventos en los meses previos y la semana antes de la Olimpiada la tomé para descansar y planificarme. Estoy tratando de hacerlo lo mejor posible y tengo toda la disposición de apoyar a los más jóvenes del elenco. Competir con ellos es una experiencia maravillosa, tanto Elías —Jorge Roberto— como Berdayes —Dylan Isidro— están muy bien entrenados. Todos los miembros del conjunto tenemos buenas relaciones y lograr eso, como equipo, siempre es muy importante», aseguró el jugador de 40 años.
Martínez es parte de una generación dorada de trebejistas cubanos, que incluye, entre otros, a Leinier Domínguez, Lázaro Bruzón, Yuniesky Quesada y Fidel Corrales.
«Yo aprendí mucho de ellos y espero que ellos también hayan aprendido algo de mí —sonríe―. Competía contra ellos y creo que les daba guerra, incluso eliminé en un año a Bruzón. Logré quedar entre los primeros algunas veces. En esa época ellos tenían mucho más rating que yo y competían más en el extranjero. Todos son excelentes ajedrecistas, Lenier es especial. Se podían ver sus partidas y comentarlas con él tranquilamente», rememoró el santiaguero.
