La cineasta guionista y actriz, Ángeles Cruz. Autor: Tomada del perfil de Facebook de la entrevistada Publicado: 19/05/2026 | 10:44 pm
La actriz y directora mexicana Ángeles Cruz fue invitada a Cuba para realizar charlas, encuentros y exhibir su ópera prima Nudo mixteco (2021). El filme integra tres historias que aparentemente no se conectan y que conforman el núcleo narrativo y conceptual de la obra, que logra llevarnos de la mano hasta la comunidad de Villa Guadalupe Victoria, en San Miguel el Grande en el estado de Oaxaca, en el sur de México.
Por tal motivo contó las historias desde allí, desde su propia comunidad, lo que le permite establecer una línea de trabajo que consolida su carrera como cineasta, interesada en mostrar desde el sentido humano y ético, las historias que parten de esta pequeña comunidad, integrada por poco más de 400 habitantes.
Sobre su obra, la relación con el cine cubano y el Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano conversamos en un diálogo que se extiende hasta los espacios formales e informales en los cuales pude escucharla. Una frase de ella quedó marcada en mi memoria: Las historias y el cine nos atraviesa como individuos.
—Nudo mixteco es síntesis de cultura, de las expresiones más auténticas de la historia del país…
—Yo empecé escribiendo tres monólogos, no sabía como de qué, yo lo que te comentaba de que emigré desde muy pequeña para seguir estudiando, y entonces pensé que era una película sobre migración, empecé a escribir tres monólogos de tres mujeres y todas estaban regresando a su pueblo y sentía que la gente que emigramos, por lo que sea, por necesidad, por trabajo, por educación, por lo que sea que emigremos, nos encontramos en un limbo, como que no hallamos nuestro lugar, ni somos de allá, ni somos de aquí.
«Dejamos de pertenecer y nos encontramos ahí como en un limbo, y al terminar de escribir me di cuenta que no, que hablaba de algo más simple, de la defensa del territorio cuerpo de las mujeres en mi comunidad, así de simple, dije las mujeres en mi comunidad nos cuesta decidir, se nos imponen muchas reglas, el machismo, la misoginia que hay en nuestra cotidianidad nos está aplastando, nos está quemando, yo quiero filmar esta película en mi comunidad para hablar de eso, de las pequeñas decisiones cotidianas de las mujeres sobre su territorio cuerpo, sobre su deseo, y ese es Nudo Mixteco, es mi ópera prima».
—¿Cuál es tu apreciación sobre el Festival y su incidencia en la promoción del cine latinoamericano?
—Creo que el Festival de La Habana ha abierto sus puertas, es una manera, digamos, es como el destino predilecto de Latinoamérica para mostrar nuestro cine. También creo que lo que hace es una vinculación muy importante, en el caso de México, de dos culturas hermanas, que van más allá de la música, por ejemplo, que en un principio como que fue un puente muy importante entre Cuba y México, el cine está siendo ahora ese puente.
«Mi experiencia personal, digamos, yo mandé en el 2018 un cortometraje que hice, que se llama Arcángel, que vino al Festival. Estoy muy emocionada y muy orgullosa porque me llevé un Premio Coral a casa. Y creo que lo que ha hecho el Festival es que nos ha dado a conocer a Cuba en todo el mundo.
«Nos da la posibilidad de que el cine exista en todos nuestros territorios. Entonces creo que eso es importante y es fundamental, y es para lo que deberían de servir los festivales. Potenciar las películas, potenciar otro tipo de narrativas, descubrir otros mundos posibles, y eso el Festival de La Habana lo hace increíble.
«Creo que es estar en casa también, y es las películas que se hacen acá también de alguna u otra manera nos hermandan en el mundo, de decir hay otros mundos posibles, hay otras narrativas que nos ayudan, que nos fortalecen. Y pensando también en los nuevos caminos a seguir, creo que aquí tenemos como esa semillita y que hay que cultivarla en todos lados y hay que replicarla en todos lados.
«Encontrar otro festival que tenga estas características, que muestre este cine desde los márgenes, pero que se instale a nivel mundial dentro de la cinematografía más exigente, creo que nos deja mucho trabajo por hacer a todos los demás países del mundo. El Festival de Cine de La Habana es considerado por los cineastas latinoamericanos como una vitrina del cine producido en la región, al mostrar las diversas historias y personajes que integran nuestra realidad».
—¿En el caso del cine cubano y su diálogo con sus similares de la región?
—El cine cubano se ha instalado en todo el mundo como referente latinoamericano, también como fortaleza y también como resistencia. Para mí ha sido muy importante eso, decir, si en Cuba, con todo lo que existe, con todo el bloqueo, con todas las carencias que pueden haber, tiene un cine tan fortalecido, tiene un cine arraigado en temas que nos atraviesan a todas las personas, es que es posible.
—¿Cuál ha sido tu apreciación sobre el cine cubano y sus obras más recientes?
—La película que vi y que me gustó mucho, porque además también conocí el proyecto desde su desarrollo, es La mujer salvaje, de Alan González, cuando la vi coincidimos en un festival de Toronto, me impresionó muchísimo, me gustó mucho, conocía el guion, conocía aparte de la carpeta del desarrollo y me gustó mucho la factura de la película, me gustó mucho la actuación del personaje principal de esta mujer, no sabía entonces que se dedica al teatro básicamente, pero su aparición en pantalla me pareció formidable, me pareció muy potente, cómo vive esta rabia, cómo por una decisión su vida se trastoca y cambia todo y me gustó muchísimo, me gustó mucho la película de Alan.
—En México se ha ampliado el quehacer de mujeres en la realización, ¿qué voces te llaman la atención?
—En este momento, pues hay varias directoras que me están llamando mucho la atención, está Luna Marán, está Casandra Casasola, está Cinthya Lizbeth, una chica muy jovencita que está haciendo cine desde el mismo de Oaxaca, son realizadoras comunitarias, está Sandra Luz Barroso con documental y creo que son narrativas arriesgadas que me gustan mucho, que me llaman mucho la atención, son mujeres que están planteando sus películas desde otro lado y eso me emociona muchísimo.
