El pueblo cubano ha mostrado masivamente su apoyo al General de Ejército Raúl Castro Ruz. Autor: Jorge Cruz Fraga (Tomato) Publicado: 27/05/2026 | 12:07 am
Cuba ha sentido y rechazado de manera masiva la injusticia y calumnias que esgrime el Gobierno de Estados Unidos contra el General de Ejército Raúl Castro Ruz. La muestra más clara han sido estas jornadas, donde, a lo largo y ancho del país, el pueblo cubano ha hecho un mismo clamor de respaldo al líder fiel.
Especialmente los jóvenes, a los que Raúl tanto ha inspirado, alzan su voz en cada espacio. La artemiseña Yurisniel Carabeo Naranjo, estudiante de la Universidad Julio Díaz González, opina que esta nueva acción infame tiene un peligroso trasfondo, porque intentan buscar pretextos para realizar una agresión militar injustificada en la Mayor de las Antillas.
«¿Qué persiguen ahora los instigadores de siempre?», se pregunta la estudiante de primer año de Gestión Sociocultural para el Desarrollo de la propia universidad artemiseña, Mileiny Toledano Arteaga, quien asegura que la acusación contra el General de Ejército forma parte de una estrategia de desestabilización política que se ha mantenido durante décadas contra Cuba; y que ahora se ha arreciado con los actuales inquilinos de la Casa Blanca.
«Entiendo que el respaldo a Raúl no es un acto de culto a la personalidad, sino una expresión de defensa de la soberanía nacional y de la continuidad de nuestro proyecto revolucionario», agrega el joven, quien asegura que las acusaciones estadounidenses se enmarcan en el habitual hostigamiento contra los que no se alinean con sus intereses hegemónicos.
Este nuevo hecho por parte del Departamento de Justicia de Estados Unidos, como agresión, no sorprendió al matancero Alfredo Lauzurica González. «Lo contraproducente es que dirijan esta vez la farsa del sector más reaccionario de la emigración cubanoamericana y de la ultraderecha conservadora del Gobierno estadounidense, hacia la figura del General de Ejército, tratando de empañar y de cubrir de lodo su integridad, pureza y su liderazgo indiscutible».
Y añade que «la respuesta del Gobierno revolucionario ha sido firme, como reflejo de la posición del pueblo, que no se rendirá jamás, que nunca se pondrá de rodillas ante sus antiguos explotadores, que conocen bien sus intenciones, las que Martí llamó Roma americana».
Reyna María Castro Isaac, estudiante de noveno grado en la escuela secundaria básica Manuel Sanguily, en la Ciudad de los Puentes, condenó los cargos sin sustento legal alguno levantados contra el Líder de la Revolución, a quien valora como un cubano íntegro. «Raúl ha dedicado su vida a la Patria, que es decir al pueblo, a escuchar las propuestas de la mayoría, a estar al tanto del pueblo; de tal manera que esa acusación no tiene sentido».
Lo que hoy se intenta contra Cuba recuerda la fórmula aplicada en Venezuela. Acusaciones sin pruebas y presiones mediáticas para debilitar la legitimidad de sus líderes, reconoció el joven capitalino Bernardo Enrique Musibay Hernández.
Para él, el pueblo cubano ha demostrado desde 1959 ser uno de los más resistentes del continente, y lo que Estados Unidos presenta como amenaza es, en realidad, el ejemplo de independencia que exporta la Revolución. «El imperialismo teme más a la dignidad que a la fuerza material», subrayó.
Por eso, los jóvenes jamás podemos mantenernos al margen cuando se amenaza la Patria y se insulta con mentiras a nuestros símbolos, refirió Alejandro Rosel, estudiante de la Universidad de Ciencias de la Cultura Física y el Deporte Manuel Fajardo.
«Estamos con la Revolución y con el General de Ejército», expresó, convencido de que la unidad es la mejor respuesta frente a cualquier intento de desestabilización. Para Rosel, la responsabilidad de su generación es defender lo conquistado y abrir nuevos espacios de participación.
Caterine Delgado, estudiante de Ciencias Médicas, reforzó esa idea de quebrantamiento de la unidad que intentan los enemigos de la Revolución mediante la presión externa. Pero, advierte, «cuando se trata de proteger a nuestras familias y nuestro futuro, no hay espacio para la indiferencia». De ese concepto también se desprende el ejemplo de Raúl, al que reconoce como inspiración y guía indiscutible.
