Un joven lector de Villa Clara nos pide publicar este poema de Rabindranath Tagore, poeta nacional de India. Se lo dedica a su hermano mayor que, por temor a equivocarse, no da un paso categórico hacia el amor de su vida. Nos encantó esta complicidad fraterna, y sospechamos que es una reflexión útil para otras almas indecisas. El poema se llama Equivocaciones:
No se equivoca el río cuando, al encontrar una montaña en su camino,/ retrocede para seguir avanzando hacia el mar./ Se equivoca el agua que, por temor a equivocarse,/ se estanca y se pudre en la laguna./ No se equivoca la semilla cuando muere en el surco para hacerse planta;/ se equivoca la que, por no morir bajo la tierra, renuncia a la vida.
No se equivoca el pájaro que ensayando el primer vuelo cae al suelo;/ se equivoca aquel que por temor a caerse renuncia a volar por la seguridad del nido./ No se equivoca el hombre que ensaya distintos caminos para alcanzar sus metas;/ se equivoca aquel que por temor a equivocarse nunca acciona./
Pienso que se equivocan aquellos que no aceptan que ser hombre/ es buscarse a sí mismo cada día, sin encontrarse nunca plenamente./ Creo que al final del camino no te premiarán por lo que encuentres,/ sino por aquello que hayas buscado honestamente./ El error más grande lo cometes cuando, por temor a equivocarte,/ te equivocas dejando de arriesgar en el viaje hacia tus objetivos.