Una profunda amistad unió a los líderes históricos de ambos pueblos, Fidel Castro Ruz y Sam Nujoma. Autor: Tomada de Radio Rebelde Publicado: 20/03/2025 | 08:52 pm
Namibia y Cuba comparten un vínculo de amistad de larga data y ni siquiera la inmensidad del océano Atlántico, que se encuentra entre ambos pueblos, ha podido romper esos lazos. Es que como expresó categóricamente Sam Nujoma, presidente fundador y padre de esa nación africana: «Namibia no sería la misma de no ser por los cubanos», porque sus nexos se forjaron a través de la sangre de nuestros patriotas caídos, fueron grabados en las trincheras de los campos de batalla, de lucha por la libertad, de lucha contra la muerte, de lucha por la vida.
Por eso, las relaciones diplomáticas entre las dos naciones se establecieron desde el propio día de la independencia del país austral: 21 de marzo de 1990, como explica Melissa Bascomb Aballi, especialista de la Dirección de África Subsahariana del Ministerio de Relaciones Exteriores (Minrex) de Cuba, quien detalla que ello «constituyó un reconocimiento a la labor desempeñada por nuestros internacionalistas en la heroica batalla contra el régimen del apartheid».
Desde entonces se fomentó y fortaleció una amistad que ha dejado una impronta imborrable en la memoria de ambos países, «relaciones que datan ya de 35 años, que han sido ininterrumpidas y selladas por fuertes lazos de hermandad y cooperación. También, han estado marcadas por los entrañables vínculos que unieron a dos hombres extraordinarios, a los líderes históricos: Fidel Castro Ruz y Sam Nujoma», al decir de Bascomb Aballi.
Asimismo, la sangre y el sacrificio de los combatientes namibios, angolanos y cubanos permitieron cambiar la realidad del tercer continente más grande del planeta, porque Namibia obtuvo su independencia, Angola derrotó la agresión racista, Nelson Mandela fue liberado y el apartheid fue destrozado. Entonces, nada en África fue igual luego de la histórica batalla de Cuito Cuanavale.
Todavía nuestro pueblo siente tristeza al evocar la horrible masacre de los racistas sudafricanos en 1978 en el campamento de refugiados de Cassinga. En medio del luto, el dolor y la muerte, Cuba llevó esperanzas a los sobrevivientes con el actuar de nuestro personal médico. Y se siente honrada, al mismo tiempo, por haber contribuido a la educación gratuita de muchos de los niños y jóvenes sobrevivientes de ese acto de barbarie.
Desde Namibia para Cuba han llegado, igualmente, cariño y agradecimiento infinitos. A Fidel, todos los honores, porque en él estuvo siempre la simiente de una obra de solidaridad y hermandad que se ha ido fortaleciendo a través de los años. Precisamente, a esa nación llegó el Comandante en Jefe para realizar una visita de Estado en 1998. En el aeropuerto internacional fue recibido por el entonces mandatario namibio Sam Nujoma, quien afirmó «ha llegado al país que usted contribuyó a liberar».
También sobre el líder histórico de la Revolución Cubana, en otro momento, el miembro histórico de la Organización del Pueblo de África Sudoccidental (Swapo), afirmó: «Fidel es un referente para muchos de nosotros, particularmente en África austral. […] Fue mi mentor. La independencia de Namibia se debe a la batalla de Cuito Cuanavale donde los sudafricanos sufrieron una derrota […]. En Namibia, Cuba es amada».
Como detalló la especialista del Minrex, uno de los momentos más importantes del reconocimiento que los namibios han realizado a nuestro país fue cuando su fallecimiento. «En ese momento la delegación del país al homenaje póstumo estuvo compuesta por los expresidentes y líderes de la Swapo, Sam Nujoma, Hifikepunye Pohamba y Hage Geingob. Cuando ellos conocieron del triste suceso no dudaron en extender sus condolencias y mostrar el gran cariño y respeto que sentían por lo que se estaba viviendo».
Y hay más: en el centro de Windhoek, capital de Namibia, una calle lleva el nombre de Fidel. No es, aseguran los amigos, una calle cualquiera, en su recorrido de unos dos kilómetros, atraviesa la Avenida Independencia, arteria principal de la urbe capitalina. En sus alrededores se encuentran las oficinas del Vicepresidente y la Primera Ministra de la República, las sedes de ambas cámaras parlamentarias, el Ministerio de Relaciones Internacionales y Cooperación, y el Museo de la Independencia.
Namibia es un referente
Por la amistad, profunda y entrañable, que hace décadas une a Cuba y a Namibia, primero en la lucha por la independencia y tras esta, contribuyendo a su desarrollo, la visita oficial del miembro del Buró Político y primer ministro, Manuel Marrero Cruz, significa el fortalecimiento de la cooperación entre los dos países.
Se produce en un contexto particularmente especial, pues este 21 de marzo se celebran los aniversarios 35 de la independencia de Namibia y establecimiento de relaciones diplomáticas con Cuba. Además, ocurrirá la toma de posesión de Netumbo Nandi-Ndaitwah, quien se convierte en la primera mujer presidenta de la República y quien también hace pocos días fue electa como presidenta de la Swapo, partido que históricamente ha estado en el poder.
«Entonces son muchas las motivaciones para volver a Namibia. Esta visita no solo servirá para profundizar los estrechos vínculos diplomáticos y políticos de ambos países, sino que también será el escenario propicio para explorar nuevas áreas de cooperación, amparados en la Comisión Mixta Intergubernamental que fue suscrita en diciembre último», señaló la especialista del Minrex.
Si la historia ha sido parte indisoluble de la fraternidad de los dos pueblos, mención especial también lo tiene la colaboración en la formación de recursos humanos. Durante todos estos años, miles de estudiantes namibios, tanto de pregrado como de posgrado, se han formado como médicos, ingenieros y maestros en Cuba, a la cual muchos de ellos también consideran como su Patria.
«Miles de colaboradores nuestros de la Salud Pública, Educación y Construcción han prestado servicios en Namibia, y hoy más de cien están allí», apuntó Bascomb Aballi, quien añadió que tampoco la Mayor de las Antillas hubiera sido igual sin el apoyo permanente del Gobierno y pueblo namibios en diferentes escenarios, sobre todo, internacionales.
«Esta es una de las naciones africanas que más defiende a nuestro país en su lucha contra el bloqueo estadounidense y la inclusión en la lista de Estados patrocinadores del terrorismo. En 2024 fue uno de los años en que más vimos y palpamos ese apoyo. Por ejemplo, el Parlamento namibio aprobó por unanimidad una moción condenando estos flagelos, asímismo, el Presidente del país en la 79na. Asamblea General de las Naciones Unidas denunció el bloqueo.
«Namibia es de los países que siempre que ocurre algún acto injerencista del Gobierno de Estados Unidos o este toma alguna medida contra Cuba para justificar su política de máxima presión, es de los primeros en denunciar, en alzar su voz y en defender la Revolución Cubana y los principios que nosotros enarbolamos», aseveró Bascomb Aballi.
Los lazos de hermandad se reflejan, también, en las permanentes visitas de delegaciones desde diferentes ámbitos. Recordemos, por ejemplo, la visita oficial que realizara en 2009 el General de Ejército Raúl Castro Ruz, líder de la Revolución Cubana y entonces Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, sobre la cual expresó que «constituía un momento de especial significación», y ratificó que «para los cubanos Namibia es un referente permanente de combatividad, fraternidad y solidaridad con Cuba».
En diciembre último llegó a nuestro país, igualmente, en visita oficial, el mandatario Nangolo Mbumba, quien aseguró que la Mayor de las Antillas «también es nuestro hogar y nuestro refugio cuando estamos fuera de casa». Por su parte, el Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, quien había estado allá en 2023, afirmó que esa visita marcaba «un hito para el fortalecimiento, ampliación y consolidación de los nexos bilaterales».
Recientemente se destaca la participación del presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular y del Consejo de Estado, Esteban Lazo Hernández, en los funerales de Estado de Sam Nujoma, con quien «construimos juntos los caminos de Cuba y Namibia, y esa huella que dejamos es nuestro legado, al que seremos siempre fieles fortaleciendo la amistad, la hermandad y la cooperación entre nuestras naciones».
Y porque «Namibia siempre podrá contar con Cuba», como dijera el Presidente Díaz-Canel, sobran razones para acompañar la conmemoración del hermano pueblo y la toma de posesión de la presidenta Netumbo Nandi-Ndaitwah. Nos une mucho más que una simple amistad para celebrar la independencia y la vida. El esfuerzo y el coraje de tantos han protegido para las generaciones futuras vínculos respaldados por una historia común.