Un gol de Marcus Rashford, de tiro libre en el minuto nueve, encendió las gradas y dio inicio a las celebraciones culés en todo el territorio catalán, y la fiesta continuó con la diana de Ferran Torres al 18, tras asistencia de Dani Olmo.
La afición celebró con euforia en las gradas, ondeando banderas y entonando cánticos que resonaban en todo el estadio, mientras los jugadores se abrazaban y compartían la gloria de un título que parecía inevitable.
Sobre el césped, la imagen de un equipo satisfecho marcó el epílogo de una campaña brillante, que recordó a todos que este Barcelona no solo ganó por puntos, sino también por estilo, carácter y contundencia, dejando claro que hoy el fútbol español tiene un rey indiscutible.
En otros resultados de la jornada dominical, el Valencia derrotó 1-0 al Athletic de Bilbao, Mallorca y Villarreal empataron a un gol, y el duelo entre Real Oviedo y Getafe concluyó 0-0.
(Tomado de Prensa Latina)
