En Nápoles, Italia, corre el rumor de que las pizzas que se ofertan en decenas de establecimientos de esa ciudad, se cocinan con la madera de los ataúdes de un cementerio. Al parecer, los fiscales que levantaron la denuncia creen que una banda organizada ha creado un mercado de leña ilegítima, recibida con beneplácito por los inescrupulosos minoristas como una forma de bajar costos. La tradición dice que las pizzas de esa ciudad son las más ricas del mundo, pues se cocinan en un horno con piso de roble. Pero lo que quizá el consumidor no sospeche, es lo que alojaba hasta algún tiempo atrás la madera, si es que son ciertos los rumores.