La tecla del duende
Había una vez un hombre al que le habían ofrecido un destacado trabajo. Preocupado por la responsabilidad, se reunió con un amigo de la infancia y le puso al corriente de la situación. El amigo le dijo:
—Lo que te recomiendo es que siempre seas paciente. Es muy importante, no lo olvides nunca. Ejercítate sin descanso en la paciencia.
—Muchas gracias, te prometo que así lo haré —aseguró.
Mientras los dos comenzaban a disfrutar de un sabroso té, el amigo insistió:
—No olvides lo que te he dicho: adiéstrate en la paciencia.
—Lo haré, lo haré —repuso el ascendido.
Cuando iban a despedirse, el amigo añadió:
—Y recuerda que tienes que ser paciente...
Entonces, el hombre, exasperado, exclamó:
—¡Me tomas por un estúpido! Ya lo has dicho varias veces. Deja de una vez de advertirme sobre lo mismo.
El amigo se limitó a sonreír y el hombre comprendió inmediatamente el motivo: sin darse cuenta había agotado su paciencia. Algo avergonzado, abrazó a su amigo y le agradeció esta gran lección. (Enviado por RTD)
Los ocurrentes habaneros realizaron su tertulia dedicada al Día de las Madres. Gracias a los avances tecnológicos, tuvimos la interacción con Zoila Nieves Molina Pupo, coordinadora del foro tunero, quien participó a través del WhatsApp. También llegaron mensajes de Katy, desde Guaracabulla; de Jorge Camarero y de Cary, desde Holguín.
Carmen nos acercó al poblado de Esperanza, en el municipio villaclareño de Ranchuelo, como esperanceña ausente. Y ello nos llevó a otras localidades como Mamanantuabo, Zaza del Medio, Miraflores, La Güira, Sabaneta o Las Ovas. Siempre desde nuestra sección el tema aflora: la capital de la Tecla del Duende está en Guaracabulla, desde el 1ro. de julio de 2007.
Con el aroma del café, historias de Elia Raquel y William, felicitamos a todas las madres y nos alistamos para un nuevo encuentro en el mes de julio.
Yo amo, tú amas, él ama, nosotros amamos, vosotros amáis, ellos aman. Ojalá no fuese conjugación, sino realidad. Mario Moreno, Cantinflas