Las muchas jornadas de entrenamiento y la cohesión del equipo dieron a la selección cubana un título olímpico que no dejó margen a dudas sobre el talento de sus integrantes. Autor: Tomado de Jit Publicado: 03/11/2026 | 10:49 pm
La escuadra cubana de beisbol5 cumplió con su condición de favorita y obtuvo la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de la Juventud Dakar 2026, al superar a la de Taipéi de China 2-0, y marcadores de 2-1 y 7-1.
Según reseñó la publicación deportiva Jit, la única derrota que había sufrido Cuba en la fase de grupos, llegó justamente ante los taipeyanos. La espinita quedó clavada en todo el grupo.
No obstante, según reza el refrán, «donde hay desquite, no hay agravio». Entonces, como las casualidades no están escritas en esta veloz modalidad beisbolera, se repitió el duelo; pero cambió el contenido.
Los marcadores del partido hablan por sí solos: la escuadra antillana apenas le permitió dos carreras al rival —una en el segundo inning de cada set, en tanto sus jugadores cumplieron al pie de la letra lo indicado por su preparador.
Defensa casi perfecta, sin tiros innecesarios, buscando el out forzado y trabajando bien en el rebote de la pelota con la valla. Es cierto que la ofensiva se mostró escasa en el set inicial, decidido en el tercer episodio con tres jits y un error, para signar la anotación del triunfo.
Entre tanto, el segundo fue una clase práctica de buen y preciso bateo, concretado con racimo decisivo de cinco carreras en el primer episodio, las cuales crearon un real «muro de contención» inquebrantable para el rival. Las palmas en el golpeo para el antesalista Jean Carlos Machado, quien pegó de 10-8. Cuba cerró el certamen con saldo de cinco victorias y una derrota.
«Muy felices todos por este título de campeones olímpicos, que incluyó la victoria en revancha contra Taipéi de China. Fueron muchas jornadas de entrenamiento, pero el grupo siempre estuvo unido y ahora recogemos el fruto», comentó a Jit el capitán del equipo, Lázaro Díaz.
Histórico cetro, pues la tropa del director técnico Sergio Arturo Pérez lo concretó en el primer evento auspiciado por el Comité Olímpico Internacional en territorio africano.
