Estudiantes universitarios y trabajadores de Agua Santa acercan alimento a personas en condiciones de vulnerabilidad en Isla de la Juventud. Autor: Roberto Díaz Martorell Publicado: 23/09/2026 | 09:57 am
NUEVA GERONA, Isla de la Juventud.— La Universidad Jesús Montané Oropesa fortalece su vínculo con la comunidad al convocar a trabajadores y estudiantes, fundamentalmente de primer año, para integrarse al enfrentamiento al dengue en el Consejo Popular de Santa Fe, una de las zonas donde se reporta un incremento de casos de la enfermedad.
Según explicó Ibrahim González Ramírez, director de Formación de la institución, el encuentro tuvo el propósito de organizar una brigada que trabajará de manera coordinada con el Consejo de Defensa de Zona.
El Doctor en Ciencias precisó que la estrategia responde a la situación epidemiológica existente en los paneles 1 y 2, áreas donde se concentra la proliferación del mosquito transmisor del dengue.
Durante la reunión se conformaron los grupos de estudiantes, se designó un responsable para su coordinación y, posteriormente, la brigada quedó a disposición del Consejo de Defensa para incorporarse a las pesquisas que ya realizan los estudiantes de Ciencias Médicas.
Más allá del apoyo a las labores de prevención y control, la participación universitaria asume un marcado carácter social y una vez concluida la etapa inicial de pesquisa, los jóvenes respaldarán las acciones comunitarias que determine el Consejo de Defensa de Zona. González Ramírez explicó que la primera tarea consistirá en desarrollar un levantamiento junto a los delegados de cada demarcación para identificar a las personas en situación de mayor vulnerabilidad, entre los que figuran adultos mayores que viven solos, personas encamadas, ciudadanos con discapacidad físico-motora y otras que requieren atención diferenciada.
La estrategia también contempla acciones educativas en escuelas primarias, círculos infantiles y otras instituciones de la comunidad, a fin de fortalecer la percepción de riesgo y promover hábitos preventivos desde edades tempranas.
Solidaridad desde el desarrollo local
A este esfuerzo se suma el proyecto agroturístico Agua Santa, cuya participación amplía el alcance de la respuesta comunitaria. Su responsable y delegado de la zona, Raudel Rives Pantoja, destacó que la incorporación de la iniciativa forma parte de la responsabilidad social que asume el proyecto con la comunidad.
Tras una consulta entre todos los trabajadores, la entidad acordó destinar parte de los recursos que genera para apoyar a un grupo en condiciones de vulnerabilidad identificado en la circunscripción. Rives Pantoja explicó que actualmente existe un diagnóstico preliminar de alrededor de 16 personas con necesidades especiales de atención, «la mayoría corresponde a adultos mayores que viven solos, aunque también aparecen otros casos de vulnerabilidad asociados a limitaciones económicas que dificultan una atención adecuada dentro de sus propios hogares», subrayó.
Como parte de este programa, Agua Santa prevé coordinar esfuerzos con campesinos y productores de la zona para ampliar progresivamente la cobertura hacia otras circunscripciones y consejos populares, ayuda que comenzará con una frecuencia semanal y podrá incrementarse en función de las capacidades organizativas y productivas disponibles.
Entre las acciones previstas sobresale la entrega sistemática de alimentos a personas con mayores limitaciones físicas y sociales, así como el respaldo nutricional a beneficiarios atendidos por el Sistema de Atención a la Familia.
«Incluso, trabajadores de la propia finca que atraviesan situaciones de vulnerabilidad se incorporarán plenamente a este esquema de apoyo, con el fin de mejorar sus condiciones de vida y garantizar una atención más integral», comentó Rives Pantoja.
Universidad y comunidad: una alianza que transforma
La experiencia refleja cómo la prevención sanitaria puede convertirse en una oportunidad para fortalecer la cohesión social. La participación de los estudiantes no solo contribuye al enfrentamiento contra el dengue, sino que también favorece su formación humana y ciudadana.
Al entrar en contacto directo con las necesidades de la población, los jóvenes desarrollan una comprensión más profunda de las realidades de su entorno, y la universidad, por su parte, reafirma su compromiso con la transformación social y la construcción de comunidades más saludables, solidarias e inclusivas.
En Santa Fe, la lucha contra el dengue trasciende así el ámbito sanitario para convertirse en una acción colectiva donde la prevención, la sensibilidad humana y la responsabilidad social avanzan de la mano.
