Comunidad y jóvenes del proyecto escuchan los testimonios sobre rehabilitación en Voces de vida. Autor: Diego E. García García Publicado: 18/07/2026 | 09:50 pm
En la tarde de este sábado 18 de julio, en San Ignacio número 20 del Consejo Popular Catedral en el municipio de La Habana Vieja, jóvenes miembros de la red juvenil comunitaria del Proyecto de Desarrollo Local La Moneda Cubana e integrantes del Comité de información pública de Narcóticos Anónimos compartieron sus experiencias y conocimientos en torno a una de las problemáticas que más afecta a la sociedad actual: el consumo de drogas. La cita, enmarcada en el eje Aquí con mi barrio, buscó derribar estigmas y tender puentes hacia la esperanza.
Durante el encuentro, los jóvenes abordaron varias temáticas referentes al consumo de drogas, entre ellas los principales términos utilizados por los consumidores, las buenas prácticas dentro de la asociación y las orientaciones que brindan a la familia para enfrentar esta situación. También explicaron las estrategias que emplean para llegar a aquellas personas que, aun estando inmersas en la adicción, no reconocen su enfermedad y se resisten a buscar ayuda.

Miembros de la Asociación de Narcóticos Anónimos, con pulóveres alusivos, durante Voces de vida en San Ignacio 20. Foto: Diego E. García García
Uno de los momentos más conmovedores de la jornada llegó con el testimonio de un joven que narró su historia como consumidor y cómo su vida cambió radicalmente luego de rehabilitarse. Habló de lo que siente ahora, del papel fundamental que ha asumido su familia en este proceso y de la fortaleza que encuentra cada día para mantenerse firme en su decisión.
Otro de los participantes, el joven Yanlyt More Torres, también compartió su historia personal. Relató cómo, gracias a la unión de varios factores —entre ellos el Centro de Deshabituación de Adolescentes y el apoyo de la asociación— logró vencer la batalla frente a las drogas. Su experiencia se convirtió en un mensaje de aliento para otros jóvenes que puedan estar atravesando situaciones similares.
Tras la reflexión y el intercambio, la actividad cerró con una degustación de una caldosa «monedeña», elaborada por jóvenes estudiantes del proyecto La moneda cubana. El aroma y el sabor de este plato tradicional se combinaron con la música grabada que amenizó el resto de la tarde, creando un ambiente propicio para la recreación y el fortalecimiento de los lazos entre todos los participantes.
Actividades como Voces de vida demuestran que, desde los barrios y con el protagonismo de la juventud, es posible construir redes de apoyo, información y contención. La lucha contra las drogas no es un camino solitario; y testimonios como los de estos muchachos son prueba viva de que la rehabilitación y la reinserción social son metas alcanzables cuando hay voluntad, acompañamiento y amor.
