Los centros educativos y las familias resultan esenciales para brindar una adecuada atención a las personas con autismo. Autor: Tomada de X Publicado: 02/04/2025 | 01:08 pm
Crear espacios de amor e inclusión a personas con trastorno del espectro autista (TEA) constituye una prioridad para el sistema de salud en Cuba, en busca de una mayor calidad en la atención temprana e integral.
Este 2 de abril, Día Mundial Concienciación Sobre el Autismo, trastorno del neurodesarrollo que afecta la comunicación, interacción social y el comportamiento de una persona, el compromiso es defender el respeto hacia ellos y el acceso universal en condiciones de igualdad a la educación, el trabajo y la vida plena.
La doctora Tania Adriana Peón Valdés, Jefa del Grupo Nacional de Psiquiatría Infantil del Ministerio de Salud Pública (Minsap), expresó que se implementan eficaces estrategias de intervención temprana en todas las provincias y el municipio especial Isla de la Juventud para evaluar, proponer y actuar en pos de una mejor evolución de los síntomas y manejo del diagnosticado para repercutir en su bienestar, refiere ACN.
En este propósito resultan esenciales los centros educativos y las familias, dentro del equipo multidisiplinario integrado por psicólogos, psiquiatras infantiles, y de especialidades médicas como genética, foniatría, otorrinolaringología y neurología en la atención primaria, con servicios desde los policlínicos, los Departamentos Municipales de Salud Mental y los de Psiquiatría Infantil, hasta los hospitales pediátricos para la intervención psicoeducativa de los autistas.
A partir de las particularidades y características de los pacientes, apuntó la propia fuente, forman parte del tratamiento la inserción de las personas en actividades socioeducativas, totalmente gratuitas para todos, como la terapia, equinoterapia, pintura, trabajo en organopónicos, visitas al zoológico, acuario, centros culturales, comerciales, de servicios.
Peón Valdés consideró que quienes padecen de autismo tienen grandes necesidades de afecto y empatía, de ahí la necesidad de requerir mucho acompañamiento, comprensión, además necesitan jugar, pertenecer a un grupo, sentirse valorados y aceptados con sus especificidades.
Para la asistencia a este trastorno del neurodesarrollo se desarrollan intercambios entre expertos y familias a fin de trazar procederes conceptuales y buenas prácticas relacionadas con este espectro para estimular su desarrollo cognitivo e inserción social,puntualizó.
Resaltó, además, la labor de la Asociación Cubana de Personas con Discapacidad Intelectual, donde se incluyen a pacientes con TEA y sus representantes legales, en una apuesta por el desarrollo inclusivo de conjunto con los órganos del Estado y el Gobierno, para garantizar el pleno ejercicio de los derechos de este sector de la sociedad y la visibilización de esta problemática, con comunes alteraciones en la comunicación e interacción social.