Acuse de recibo
El 22 de septiembre de 2025, y desde Infanta 1456, apto. 10, entre Universidad y Estévez, municipio habanero del Cerro, Pablo Fariñas, periodista de Radio Reloj hace más de 40 años y editor del sitio web Notinet de esa emisora, contó aquí que por su precaria salud, con diabetes, insuficiencia renal y problemas cardíacos, labora desde su casa mediante internet. Y como tal, sitúa las informaciones en la red social X a lo largo del día. Y debe conectarse a internet como mínimo unas seis horas diarias.
Pablo indicaba entonces que desde hacía 15 años tenía el teléfono fijo, y nunca tuvo dificultades al respecto. Pero desde diciembre de 2024 la comunicación comenzó a fallar por largos períodos. Cada tres meses se rompía el teléfono y pasaban meses hasta que lo restablecían. La última interrupción había sido una gestión de su centro de trabajo la que logró la reparación, luego de muchísimas acciones.
Pero ya en septiembre de 2025 volvió a incomunicarse su teléfono, y Pablo realizó el reporte. pero no había respuesta. Reclamó a Etecsa, y le respondieron que estaba vigente un reporte número 9755827, pero permanecía a la espera, pues era por problema del cable, decía. Y la brigada que debía atender su caso tenía atrasos al respecto. No pudieron especificarle el tiempo que demoraría su restablecimiento.
«Con mi labor como periodista, decía él, es como único me gano el sustento. Aunque la dirección de mi órgano de prensa trata de ayudarme en todo lo posible, de extenderse aún más la solución de la rotura de mi teléfono no podrán pagarme mi salario indefinidamente sin respaldo de producción».
El 23 de octubre de 2025, respondía aquí Laura Castillo Carballido, directora de Protección al Consumidor y Atención a la Población de Etecsa, que en la empresa constaban los reportes de Pablo por interrupciones de su teléfono, y las reparaciones realizadas, así como los ajustes correspondientes por días sin servicio.
Su último reporte en septiembre de 2025, decía, estaba pendiente porque el par telefónico en cuestión estaba soportado sobre un cable soterrado que presentaba una interrupción compleja. Y añadía que la brigada especializada laboraba en esos momentos en varias secciones de esa infraestructura, para ir reparando paulatinamente los servicios interrumpidos.
Añadía que Pablo había sido contactado telefónicamente por especialistas del Centro de Telecomunicaciones y de la Dirección Territorial Norte de Etecsa, quienes le explicaron la situación de su servicio telefónico, así como las acciones que se acometían para repararlo, como a los demás afectados, en el menor tiempo posible. Y se le ofrecieron disculpas por las molestias ocasionadas.
Y por estos días volvió a escribir Pablo que «con la eficaz contribución de Acuse de Recibo se consiguió, tras una larga espera, que Etecsa materializara una solución, la cual, a la postre tuve que rechazar, pues resultaba inviable para mi trabajo».
Señala que con el tiempo transcurrido ha tenido que esperar con impaciencia hasta que Etecsa decidiera enfrentar la solución de la rotura de su teléfono fijo que, junto a otros miles, estaban rotos en su barrio.
«Ahora, añade, resulta que ya la rotura del cable soterrado de mi localidad fue resuelta. Todos o la inmensa mayoría de mis vecinos ya cuentan con sus respectivos teléfonos funcionando, pero el mío sigue sin solución. Solicito a Acuse de Recibo que me ayude de nuevo a establecer mi reclamo frente a Etecsa, pues cuando se llama al Servicio de Reparaciones, la única respuesta que brindan es que mi teléfono ya está reportado y en espera, al igual que han dicho desde hace más de siete meses», concluye.