En el tercer piso de una vivienda holguinera, donde muchos solo verían una placa de concreto castigada por el sol, Julián Velázquez Claro convirtió ese espacio en un pequeño campo productivo con 12 canteros donde cultiva hortalizas, plantas medicinales y viandas.
En el tercer piso de una vivienda holguinera, Julián Velázquez Claro convirtió ese espacio en un pequeño campo productivo con 12 canteros donde cultiva hortalizas, plantas medicinales y viandas.