El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y su rival en las elecciones presidenciales, el senador Flávio Bolsonaro. Autor: Juventud Rebelde Publicado: 28/09/2026 | 07:08 pm
La campaña de Luiz Inácio Lula da Silva por la reelección no le da ha dado la espalda a los resortes que tradicionalmente se usan para captar el voto, tales como recordar los éxitos del mandato que concluye —en su caso— o asumir los deseos más fervientes de la población entre los propósitos de la nueva etapa que se abriría si fuera reelecto; entre ellas, la eliminación de la jornada laboral de seis días por uno de descanso, lo que ha ratificado en los actos de campaña.
Pero su discurso no se ha descafeinado, ni su labor preelectoral se ha desvinculado de los valores y principios enarbolados por el Partido de los Trabajadores del cual es líder, pese a que algunos analistas han especulado en algún momento que entre los indecisos podría definirse hacia dónde se inclinará la balanza este domingo: Lula o Flavio Bolsonaro.
En el cierre de su campaña el sábado con una movilización por regiones del sureste de Brasil, donde se reúne la mayor cantidad de votantes y también donde ha estado tradicionalmente la mayor fuerza electoral el PT, Lula señaló: «Lo que está en juego no es la victoria de un solo hombre, es la victoria de una idea, es la victoria de una democracia», reportó Telesur.
Ello resultó un reconocimiento a la trascendencia de la disputa electoral, que puede significar la profundización del modelo de justicia social liderado por Lula, o un retorno al bolsonarismo en la figura de uno de los hijos del exmandatario.
El padre, Jair Bolsonaro, ha sido condenado por intento golpista contra Lula y su mandato significó una etapa de negacionismo y conservadurismo reaccionario que intentó dar marcha atrás a las conquistas sociales, aderezado en lo externo por lazos estrechos con la primera administración Trump: vínculos que Flavio haría reverdecer y superaría con creces si consigue la presidencia, como lo ha demostrado la saga de actos injerencistas de Washington para favorecerlo. Favores que debe.
Cuando, entre sus compromisos, Lula habló en el acto de evitar la vuelta del bolsonarismo a la jefatura de Estado, se refería a ello y, una vez más, estaba hablando para los sectores progresistas y desechando la idea de intentar «robar» votos entre el electorado bolsonarista.
Conocedores del terreno como el teólogo Frei Betto han valorado que tras Flavio se han agrupado sectores descontentos con el PT, que han visto en el hijo de Bolsonaro la posibilidad de desbancar a Lula.
Aunque todas las encuestas han arrojado hasta ahora una diferencia escasa de puntos entre ambos, despegados por amplio margen del resto de un total de 12 candidatos, un sondeo dado a conocer en horas recientes proyectó para el dirigente del PT un 43,1 por ciento de intención de voto y el 47,8 por ciento de los votos válidos, comentó Telesur, mientras que para Bolsonaro arrojaba un 38 por ciento de respaldo en las preferencias.
En una posible segunda vuelta, se le otorga a Lula un 47,3 por ciento frente a un 43,1 por ciento para Bolsonaro, dijo el estudio de opinión de CNT/MDA, citado por Telesur.
Sin embargo, un estudio de Datafolha encomendado por Folha de S.Paulo y TV Globo, reitera la posibilidad de empate técnico al otorgarle a Lula un 45 por ciento de los votos válidos, frente a 42 por ciento para Bolsonaro.
La encuesta Datafolha anterior, publicada hace solo dos días, mostró al mandatario con 45 por ciento y el senador 40 por ciento de los votos válidos, que excluyen los sufragios blancos y nulos y, en el caso de las encuestas, también dejan fuera a los electores que se declaran indecisos, apuntó PL.
Muy por detrás de los dos principales aspirantes aparecen Ronaldo Caiado, del Partido Social Democrático, con cuatro por ciento de los votos válidos; Renan Santos, de Misión, y Augusto Cury, de Avante, con tres por ciento cada uno, mientras Romeu Zema, de Nuevo, alcanza uno por ciento.
Para una eventual segunda vuelta, el pronóstico es de 47 por ciento de los votos totales para el Presidente frente a 46 por ciento de Flavio.
El paisaje sigue siendo impreciso, pero se despejará hoy.
